Videografía Lana del Rey

Por Sebastián Santillán

“Money is the anthem of success
So put on mascara and your party dress”
Lana del Rey – National Anthem
 

A pesar que la retromanía de estos tiempos insiste en anclar la industria del pop a su pasado más obvio, la trayectoria audiovisual de Lana del Rey se caracteriza por una singular apropiación de los legados artísticos, tanto de la música popular como de los medios audiovisuales. La llamada “Nancy Sinatra  gangsta” ha construído su imagen y estilo en base a una hibridación de referencias múltiples, que van desde el pop de los '50 y las female fatale del cine negro hollywoodense, hasta el hip-hop y los registro de baja definición de los dispositivos móviles actuales, pasando por las grabaciones amateur en 8mm y el culto trash a las celebrities.

Lana del Rey, la señorita de los labios más particulares del pop actual, cobró notoriedad a mediados de 2011 con el lanzamiento del videoclip de Video Games, dirigido por ella misma, donde su gélida sensualidad es capturada en toda su fragilidad a partir de registros de webcam, que mantienen un diálogo con imágenes encontradas de filmaciones amateur de 8mm. Ejercicio de found footage y confesionario, Video Games sirvió de carta de presentación de la personal exploración de la vida suburbana encarada por la cantautora.

 

La exploración de la sensibilidad estética contemporánea propia de la textura del pixel se extiende al videoclip de Blue Jeans, nuevamente dirigido por la propia Lana del Rey.

 

Ya convertida en estrella global  (sus canales oficiales en Youtube suman hoy más de 200 millones de reproducciones), Blue Jeans contó con un nuevo videoclip al momento del lanzamiento de su álbum Born to die, realizado por el reputado fotografo y director publicitario francés Yoann Lemoine. Si bien ese videoclip se aparta del registro lo-fi para adoptar un preciosismo propio de la estética publicitaria, la interpretación de la cantante dota al mismo de un aire de extrañamiento donde lo sensual roza lo perturbador.

 

Lamentablemente la colaboración previa entre Lana Del Rey y  Yoann Lemoine para la canción Born to die no se salió de los carriles convencionales de los videoclips masivos. Seguramente debe ser el videoclip menos interesante realizado hasta la fecha por la cantante estadounidense.

 

En cambio el reciente videoclip de National Anthem, dirigido por Anthony Mandler, sube la apuesta en la personal lectura del american dream emprendida por Lana del Rey: ella misma se cargo de interpretar a las puntas femeninas del triángulo sentimental que involucró al presidente John Fitzgerald Kennedy. Seducción, secretos y muerte en un videoclip que reelabora dos momentos míticos de la historia estadounidense: por un lado el Happy Birthday Mr. President que Marilyn Monroe le dedicó a JFK (quien, acorde a los tiempos de la administración Obama, es interpretado por el rapper A$AP Rocky),  por el otro, una reconstrucción de la filmación amateur más famosa del siglo XX: el asesinato de Kennedy capturado por la cámara del industrial ruso Abraham Zapruder.

 

El videoclip se adentra en el mito del sueño americano, tendiendo puentes de diálogo entre el presente y el pasado no tan lejano. En un mundo en que los registros audivisuales están en cada rincón, parece imposible de creer que un hecho crucial para la política mundial como fue el asesinato de JFK, acontecido hace menos de 50 años, tenga como único registro una filmación amateur.

De esos diálogos entre registros lo-fi digitales del siglo XXI y  filmaciones amateur del siglo anterior, surge la interrogación sobre dónde reside realmente la memoria de las sociedades contemporáneas, si se encuentran en los registros profesionales oficiales, o si se encuentra oculta en las grabaciones amateur que finalmente preservan del olvido las costumbres de la cotideaneidad, adquiriendo valor de documentos históricos.

La yuxtaposición de referencias y estilos que caracterizan a la obra de Lana del Rey no es retro, como tanto se ha insistido, porque su relectura del pasado no intenta recrear nostálgicamente lo perdido, sino que mediante la hibridación busca las raíces características de una sensibilidad contemporánea. Es allí donde Lana del Rey se constituye en una verdadera artista de su tiempo.

Publicación: Julio de 2012