Westworld, de Jonathan Nolan y Lisa Joy

El laberinto de la mala fe

Westworld: El laberinto de la mala fe, por Milagros Violeta Villar

Westworld es una serie estrenada en el 2016, creada por Jonathan Nolan y Lisa Joy para HBO. Acaba de terminar su segunda temporada y ya confirmó su renovación para una tercera. La serie se basa en una película del mismo nombre del año 1973, que tuvo una secuela llamada Futureworld (1976). En 1980 se hizo una primera versión para televisión en el formato de una miniserie fallida, Beyond Westworld, que sólo logro estrenar en su momento tres de los cinco capítulos producidos. Todas estas versiones anteriores fueron escritas por Michael Crichton, el mismo que escribió la novela y el guion de Jurassic Park (1990). ¿Pero qué es Westworld? Es un parque temático ambientado en el Lejano Oeste, sus “anfitriones” son robots diseñados por el científico Robert Ford (Anthony Hopkins) que le ha dado el dominio económico del parque a una corporación llamada “Delos”. Estos anfitriones participan de tramas (loops), que siguen al pie de la letra sin poder correrse a menos que se crucen con algún “huésped”. Para ellos el juego consiste en participar en alguna de las muchas “aventuras” que el parque tiene para ellos, que muchas veces implican matar, torturar y violar a sus “anfitriones”. Luego de cada “aventura” a los robots se les borra la memoria y los mandan nuevamente a su trama. Hasta que un día comienzan a fallar y a recordar. En esta nota voy a analizar al personaje de William durante la primera temporada de la serie. Por supuesto, alerta de spoilers.

Westworld es una serie existencialista. Dolores Abernathy (Evan Rachel Wood), su protagonista, hace un recorrido por el laberinto para encontrarse con su libertad, para descubrirse libre. Es un camino a la autoconciencia. Y no se trata simplemente de descubrirse en un mundo que los oprime y que repentinamente se hace visible (al mejor estilo They Live de John Carpenter). Sino que es algo más profundo, el laberinto construido por Arnold (Jeffrey Wright) para estos anfitriones los lleva a correrse de su camino, de la trama que fue creada para ellos. El camino a la autoconciencia no es otra cosa que el camino a descubrir que tenemos opciones, elecciones, que somos lo que queremos que sea nuestra vida.

Los huéspedes son seres humanos adinerados con ganas de adentrarse en un mundo sin límites, en el que pueden encontrarse con su verdadero ser a partir de dejarse llevar por sus bajos instintos. Esto se sustenta sobre la idea de que hay algo esencial en los seres humanos, una naturaleza primigenia que está adormecida y limitada a través de la vida en sociedad. Unas vacaciones en Westworld son la oportunidad de salir de ese mundo condicionado y ver quiénes son cuando pueden darse el lujo de no reconocer en el otro a una persona.

William (Jimmi Simpson) es un personaje prototípico de esta forma de entender la humanidad. Devenido en el temible Hombre de Negro (Ed Harris), un ser que parece tener una sola arista: la maldad. El héroe y el villano en estado puro, uno usa el sombrero blanco y el otro uno negro. El problema es que son en realidad la misma persona. Su cuñado Logan (Ben Barnes), al llegar a Westworld, le dice a William que ahí va a descubrir quien realmente es. La pregunta sería, ¿Era William en su interior el Hombre de Negro y este mundo sólo hizo salir a la luz algo inevitable? o ¿Es en realidad un hombre con la potencialidad de decidir sobre su destino?

William cree realmente que acá puede ser libre, a diferencia del mundo real en el que vive fingiendo. El mundo real dirá, es puro caos, es azaroso. En cambio en el juego todo se suma para llegar a algo más, cuyo punto cúlmine, piensa, es el laberinto. Busca el sentido de la vida en este juego, en este mundo de maqueta. Al hablar con Ford en el medio de su aventura para encontrar el laberinto, el fin último del juego, le explicará su propósito: “Yo creo que hay un significado más profundo, escondido debajo de todo eso. Algo que su creador quería expresar. Algo auténtico.” (50:00, Cap 5, Temporada 1) Es decir, él va a Westworld a lo largo de toda su vida para tratar de encontrar un sentido, aquel que no logra encontrar en el mundo real.

¿Qué significa esta obsesión con encontrar un significado oculto a la vida? ¿Qué se supone que es lo auténtico? Él cree que fue a Westworld a descubrir su verdadera naturaleza, pero como le repiten constantemente, el laberinto no es para él. Podemos explicar esa obsesión a través del concepto sartreano de mala fe que hace referencia a la tendencia de todo ser humano de autoengañarse, enmascarando su libertad y postulando que sus elecciones se basan en elementos externos que los determinan.

Al final del laberinto nos encontramos con la libertad, pero no con la libertad que se conquista, sino con la libertad que se hace consciente, la capacidad de simplemente ser y elegir. William pasó su vida negando su libertad, por lo cual encontrarse con esto no tiene ningún sentido para él.

Personajes como William, aquellos que caen sistemáticamente en la mala fe, es decir, quienes no asumen su libertad, para el existencialismo se realizan en lo imaginario. Como no pueden o no quieren asumir su existencia, se eluden de lo real para realizarse en lo imaginario. En su viaje acompañando a Dolores al final del laberinto ella le pregunta ¿Por qué el está ahí? A lo que él responde “Lo único que tenía cuando era chico eran libros. Vivía en ellos, solía irme a dormir esperando despertarme en uno de ellos porque tenían significado. Aquí es como si hubiera despertado en una de esas historias, supongo que quiero saber que significa.” (18:00, Cap 7, Temporada 1)

Durante el Siglo XX, corrientes como la fenomenología plantearán que la interioridad no existe, de ahí que Sartre dirá “No es en no sé qué retiro donde nos descubriremos, sino en el camino, en la ciudad, entre la muchedumbre, como una cosa entre las cosas, un hombre entre los hombres” Buscar en el interior quién uno realmente es en esencia, es una ambición de enajenados.

Ford dirá en el segundo capítulo, que los huéspedes llegan a Westworld no para descubrir quienes realmente son, sino quienes pueden llegar a ser. Ya que todos somos situados, en contexto, no somos buenos o malos, héroes o villanos, somos la potencia de nuestras decisiones en las circunstancias en las que nos encontramos. Los huéspedes van a Westworld para cambiar sus condiciones, para elegir y ser en otro contexto, pero no van a descubrir a otro ser que se esconde en su interior, simplemente son ellos mismos tomando decisiones siempre situados. No existe un laberinto para los huéspedes.

Publicación: Julio 2018

Westworld
Origen: Estados Unidos
Año: 2016 - Actualidad
Duración: episodios de 60 minutos, emitidos por HBO.
Creada por Jonathan Nolan y Lisa Joy
Episodios dirigidos por Jonathan Nolan, Lisa Joy, Richard J. Lewis, Neil Marshall, Vincenzo Natali, Jonny Campbell y Frederick E. O. Toye, entre otros.
Protagonizada por Evan Rachel Wood, Jeffrey Wright, Thandie Newton, Ed Harris, James Marsden, Anthony Hopkins, Angela Sarafyanm Tessa Thompson