THE X-FILES, 10° temporada

De cómo la nueva temporada de The X-Files terminó siendo la excusa para más de Gillian Anderson

De cómo la nueva temporada de «The X-Files» terminó siendo la excusa para más de Gillian Anderson

Los fans (un fan sano sabe que tiene que ser shipper, nunca snogger o noromo) entendemos que la serie que seguimos, siempre tuvo sus altos y bajos. Flaquea y se alza como una erección capítulo tras capítulo. A lo largo de las nueve temporadas y las dos películas que fueron parte del suceso que acabaría por convertir a The X-Files en una serie de culto, vimos una cantidad de bizarreadas y joyas innumerables. Desde los temas serios tratados con humor hasta los temas humorísticos tratados, bueno, maltratados. Si ver un muñeco verde gastado tirando a gris, con ojos enormes y cabeza de globo en una serie de bajísimo presupuesto sobre una conspiración estatal para encubrir y quién sabe más, la existencia de extraterrestres en contacto con seres humanos, no es ya bastante trash, agréguenle dos actores de poco vuelo haciendo los personajes fundamentales que hicieran renacer, en cada guión, el espíritu de morbo por lo barato, por lo grotesco y por lo oscuro. Desde el comienzo estuvo claro que el agente Mulder sería también el galán, desprejuiciado, desprolijo, también atractivo y con cuerpo de gimnasio (Los expedientes Springfield se encargarían de parodiar este aspecto de nuestra serie, en su carnet del FBI). El punto es que David Duchovny nunca destacó por ser un gran actor. Tuvo en sus manos un gran personaje y su calidad de actor mediocre fue el brillo que hizo aún más verosímil al agente paria, al agente fronterizo que se pasó la vida encerrado en el subsuelo del FBI mirando porno e investigando sobre Big Foot y conspiraciones extraterrestres.

Scully sexyAhora, Scully, la poco atractiva —y cortamambos doctora racional y encima religiosa, siempre con la cruz en el pecho recordando que lo único que se nos permite a los seres humanos en materia de creencias sobrenaturales es la religión— tuvo un papel un poco distinto. En nueve temporadas pasó de ser la acompañante de Mulder a ser, en las últimas dos temporadas, la única sobreviviente del dúo original de agentes del FBI. Siempre se supo que David ganaba por capítulo una cifra bastante más abultada que Gillian, aún cuando los capítulos iban tornándose en la trama conspirativa y en los monsters of the week, más a favor de la historia de Scully, el cáncer, la maternidad, el deber de salvar al mundo. Mulder eventualmente se convirtió tan accesorio que "salvar al mundo" siempre incluía salvar a Mulder. Fíjense sino en la construcción narrativa de la trama conspirativa en la última temporada. Comienza apelando a la nostalgia con la voz en off de Mulder recapitulando fotos (¡en papel! ¡qué noventoso!) en las que hace un resumen de nueve temporadas. Entendemos también que si su personaje fue recluído a la locura y al desprestigio es porque David no pudo darle mucho más a su papel. En cambio, Scully, cierra la temporada ella misma dando también una suerte de resumen (muy Bad Blood, la narración a partir de los dos puntos de vista en contrapunto siempre fue un fuerte guionístico), pero con el agregado de que, en el relato de Scully, siempre esperamos encontrar más respuestas y más verdad que en el de Mulder (¡cómo se te dio vuelta la tortilla, Fox!)

A tal punto Scully gana protagonismo que, con el peso pergamínico de los años en el rostro, aún la cara botoxeada de Scully se hace un lugar para tener el momento "sexy" de la temporada, evento que hace 20 años hubiera correspondido al agente Mulder. Scully con los años aprendió a creer, a observar, sin dejar de ser la voz de la ciencia y la razón. Mulder no logró el aprendizaje inverso y la ubicación geográfica de su casa marca el ocaso de su carrera y de su incapacidad para hacerse cargo de sí mismo. El agente Mulder se ha convertido en el mito de sí mismo. 

De la misma manera, The X-Files es una serie autodestructiva: tiene tanto a favor y tanto en contra que sus propios errores argumentales, deslices estéticos y desaciertos, la convierten en una bomba de tiempo, porque puede borrar de un plumazo todo rastro de genialidad. Por eso pienso que El Fumador ES la serie (muere y revive una y otra vez), una alegoría de The X-Files que, según parece, sólo podrá ser rescatada y extendida por el trabajo de Gillian Anderson.

Publicación: Febrero 2016

The X-Files. Temporada 10
EE.UU. Seis capítulos emitidos por Fox entre el 24 de enero y el 22 de febrero de 2016
Protagonizada por David Duchovny, Gillian Anderson, Mitch Pileggi, William B. Davis, Lauren Ambrose, Robbie Amell
Capítulos dirigidos por Chris Carter, James Wong, Darin Morgan, Glen Morgan