Clase magistral en el BAFICI 2017

Masterclass Nanni Moretti

Nanni Moretti: Masterclass BAFICI 2017

El destacado director, actor, productor y guionista italiano Nanni Moretti estuvo presente en la edición 2017 del BAFICI, presentado un amplia retrospectiva que incluyó sus largometrajes más célebres y cortos y mediometrajes inéditos en Argentina. En el marco de su visita realizó una masterclass con moderación a cargo de Javier Porta Fouz, director del festival, la cual desbordó de público. A modo de documento de ese histórico encuentro, les dejamos a continuación la transcripción completa de dicha clase magistral.

Javier Porta Fouz: La primera pregunta es una pregunta histórica. Cuando se estrena Io sono un autarchico (1976) es un éxito, se convierte en un suceso cultural dentro del rango de la película. Más o menos en la misma época, Eraserhead de David Lynch tiene una suerte similar en New York. Deseo preguntarte si hoy un director debutante puede soñar con ese tipo de estreno para su película o si es algo imposible.

Nanni Moretti: Bueno, absolutamente imposible no. Al contrario, yo filmé y monté Io sono un autarchico en Super8. Era mucho más difícil realizar las películas en Super8 que ahora realizar las películas en formato digital. Era mucho más complicado no solo realizar las películas, sino también exhibirlas. Yo andaba siempre con mi proyector, mis películas y mi amplificador, porque las salas cinematográficas no tenían equipos de Super8. En ese formato solo se tiene el original, no existe negativo de Super8, es como las Polaroid. No existían negativos ni copias, yo transportaba los originales. Pienso que hoy todo es mucho más fácil desde el punto de vista técnico, logístico y organizativo.

Yo no creo que existan grandes obras guardadas en cajones de las que nadie sepa nada. Pienso que una película, ya sea realizada en fílmico, digital o filmada con un celular tiene cualidades, las mismas van a ser finalmente reconocidas.

El film que citaste, Io sono un autarchico, tuvo su éxito pero en el circuito reducido de cineclubes y salas de cine ensayo. Me acuerdo que tuve una discusión con quien administraba un cineclub, porque me quería dar un solo día, pero yo quería arrancarle dos días. Me preguntó si tenía los suficientes amigos y parientes como para llenar el cineclub, que tenía 100 lugares. Sin embargo luego estuvo muchos meses en cartel. Tuve un comienzo muy afortunado.

Javier Porta Fouz: Cuando empieza a hacer largometrajes, su personaje se llama Michele Apicella, en todas las películas excepto en una, La messa è finita (1985), aunque tal vez sea el personaje del cura, Don Giulio.

Nanni Moretti: El personaje es el mismo.

Javier Porta Fouz: Ese personaje termina en Palombella rossa (1989). Yo deseaba preguntar por qué termina en esa película, si la misma es una suma de sus ideas sobre el personaje.

Nanni Moretti: De alguna manera se había consumido ese personaje. En el siguiente film, Caro Diario (1993), una película muy personal y en buena parte autobiográfica, me pareció tonto intentar esconderme detrás de ese personaje ficticio, así que decidí interpretarme a mí mismo. Además yo mismo cambié en esos tres años entre las películas, así que decidí hacer otro tipo de personaje.

Javier Porta Fouz: Michele Apicella ha sido un personaje muy volcánico, sus enojos han sido históricos. ¿Cómo siente que cambió luego de eso? Me parece que hay una tranquilidad mucho mayor, hasta llegar a su personaje en Mia madre (2015), que es casi un reverso de Michele Apicella. ¿Cómo fue eso, fue una transformación de su propia persona?

Nanni Moretti: Más que un cambio profesional, hubo un crecimiento personal, por lo tanto también cambiaron mis elecciones.

Javier Porta Fouz: Con respecto a la presencia de un director como Raúl Ruiz en Palombella rossa (1989), los comentarios sobre cine que hace en Aprile (1998), la película inventada en Caro Diario, su cortometraje Diaro di uno spettatore (2007), etc. ¿Qué lugar ocupa el cine en su vida, más allá de como tema en sus películas? ¿Cuán cinéfilo es y qué le gusta ver hoy en día?

Nanni Moretti: No tuve una infancia de espectador asiduo de cine, como por ejemplo la que cuenta Truffaut en La Noche Americana. Yo empecé a ir al cine mucho más tarde. A menudo mi “trabajo de espectador” ha tenido una fuerte influencia en mi trabajo como director. Mis emociones como espectador han influido en mis elecciones como director. Pienso, aunque tal vez sea un autoconvencimiento, que han quedo intactas mis ganas tanto de ir al cine como de hacer películas.

Javier Porta Fouz: En varias de sus películas, sobre todo en La messa è finita, el personaje interpretatodo por Moretti juega al fútbol y quiere ganar, de una manera hasta fanática. Cuando nace Pietro en Aprile (1998), lo entrena en los brazos para jugar al tenis, luego en La habitación del hijo estás metido en el deporte de sus hijos, siempre con la idea de ganar. Cuando tuvo la retrospectiva en Locarno 2008, yo estuve ahí y él organizó un quiz de cine.

Nanni Moretti: Había realizado un cortometraje específicamente para ese festival. Se llama Filmquiz (2008)

 

Javier Porta Fouz: Ofrecía al ganador una semana en Viena comiendo dulces hasta... [risas]

Nanni Moretti: El director del festival estaba aterrorizado de tener que pagar el premio. Pero era imposible responder todas las preguntas.

Javier Porta Fouz: Desde ese momento quise preguntar, ya que quien ganase arruinaría al que tuviese que pagar el premio, si había alguna forma de contestar las 40 preguntas o si había alguna trampa.

Nanni Moretti: Quiero explicar de que trata la película al público que no la ha visto. Estoy yo, en distintos cines, sentado en la butaca y donde relato distintos films que vi en mi carrera de espectador. Son 40 películas, algunas son muy fáciles de adivinar, otras fáciles, otras un poco difíciles, otras muy difíciles (pero con la ayuda de Internet se puede lograr). Y tres o cuatro imposibles. [risas]

Javier Porta Fouz: En Aprile, cuando está dirigiendo a distancia el rodaje de ese documental sobre la política italiana, porque como decimos acá “se hace la rata”, y todas sus indicaciones de director son la “cámara fija”, "punto de vista normal", pero es un estilo que ha usado mucho en su cine, aunque con el correr del tiempo ha empezado a mover un poco la cámara, pero no mucho. ¿Qué podemos esperar sobre esa cuestión próximamente?

Nanni Moretti: Acabo de empezar, llevo tan solo 30 o 40 años como director [risas]. Hace muchos años pensaba que era algo natural que yo tuviera que escribir, rodar y también actuar en las películas. Ahora no pienso lo mismo. Podría darse, entonces, que en los próximos años yo no actuara en mis películas. O incluso que dirigiera una película escrita por otros, algo que antes me parecía impensable.

Javier Porta Fouz: Mi última pregunta es sobre un diálogo. Podría preguntarle sobre muchos diálogos de sus películas, que acá sabemos de memoria, pero hay uno que...

Nanni Moretti: ¡Yo no me los sé de memoria! Cada tanto se me acerca alguien, con una mirada cómplice me repite un diálogo de mis películas... ¡pero yo no lo recuerdo! Entonces sonrío, sin saber que está haciendo una cita de mis películas. [risas]

Javier Porta Fouz: El diálogo es de Aprile, cuando están filmando la llegada del barco con los refugiados albaneces, y dice: «aquí no hay nadie del Partido Comunista, ¿cómo puede ser que no haya nadie?». Y ahí empieza a contar que él, en la adolescencia y la niñez, miraba todos los días Happy Days en televisión. Entonces un personaje le dice: «¿Qué tiene que ver, Nanni?». Y él responde: «No tiene que ver, pero tiene que ver». Ese es como un núcleo de significado que uno puede entender, pero me gustaría que se explayara sobre esa frase, "No tiene que ver, pero tiene que ver".

Nanni Moretti: Estoy de acuerdo contigo [risas]

[Se abre la ronda de preguntas del público]

Persona del público: Muchas gracias por estar acá, mi pregunta es qué significa ser comunista hoy.

Nanni Moretti: Como están presentes periodistas italianos, no puedo contestar esa pregunta. [risas]

Persona del público: Hola, yo soy una cinéfila. Me pregunto si esas películas [del cortometraje Filmquiz], tan pero tan difíciles de reconocer, existían o son un invento tuyo.

Nanni Moretti: Eran verdaderos, existían realmente.

Persona del público: ¿Se puede saber cuáles son?

Nanni Moretti: ¡Son 40! Sobre las más difíciles, son películas italianas que ya nadie recuerda, no les significarían nada los títulos.

Público: ¿Cómo es actuar y dirigir al mismo tiempo?

Nanni Moretti: En los comienzos, hace 40 años, no existía la posibilidad de verificar mediante video la escena recién filmada. A partir de Palombella rossa pude utilizar el monitor, que me resultó muy útil para mirarme. Me ayuda además en relación con los demás actores.

Público: Nanni, quería preguntarte sobre qué sentiste vos cuando supiste de la renuncia del Papa, después de haber filmado una película sobre el tema. ¿Qué sentiste que te adelantaste?

Nanni Moretti: Mi película Habemus papam se había lanzado dos años antes. En el mundo católico se había recibido con respeto y atención esta película. Pero, se dijo y se escribió, que un Papa que se escapa, que dimite, no era posible, que era imposible un acto de cobardía de esas características. Eso sucedió en 2011. Dos años después, las mismas personas dijeron "que gesto revolucionario, que gesto valeroso el de Ratzinger al dimitir".

Muchacho del público: Quería saber si usted está enterado de la situación que se está viviendo en el cine argentino hoy.

Nanni Moretti: No, sé que hubo una manifestación durante la inauguración, pero recién he llegado ayer a Argentina. ¿Me lo podría explicar así lo entiendo?

Muchacho del público: Se quiere... acá hay un sistema de financiación del cine que funciona para que, básicamente cualquier película pueda pedir un financiamiento. Si es que se cumple con los requisitos se pueda dar ese financiamiento. Y el Instituto que opera se autofinancia mediante impuestos al medio audiovisual y las radiooperadoras y a las entradas decine, a cualquier tipo de cine, sean extranjeras o nacionales. Y lo que se quiere hacer es sacar ese sistema de autofinanciación...

[Algunos espectadores empiezan a gritar que eso es falso]

Nanni Moretti: ¿Y por qué?

Muchacho del público: Porque se supone que la financiación de las películas surge de los impuestos a los ciudadanos, cosa que no es así.

Otra persona del público: ¡Eso es falso! Hay una ley, no se puede sacar.

Otra persona del público: Es un problema político local.

[Reacciones encontradas de los espectadores. Algunos se ríen, otros aplauden, otros abuchean, otros piden “que se hable de cine”]

Muchacho del público: Quiero preguntar, más que nada, qué piensa de los gobiernos y el financiamiento del cine. Si usted piensa que deberían involucrarse directamente en el fomento y ayuda al cine nacional o debería ser algo de importancia menor.

Nanni Moretti: Me disculpará, pero no entiendo la pregunta.

Muchacho del público: Si usted cree que los gobiernos deberían fomentar el cine de su propio país.

Nanni Moretti: Por supuesto es importante el financiamiento público.

[Aplausos masivos de la sala]

Persona del público: En Habemus papam, la última canción es de Mercedes Sosa y hay una bandera argentina flameando. Y luego fue elegido un Papa argentino…

Nanni Moretti: No lo he visto en los últimos años. [risas]

Persona del público: El panadero trotskista y su película musical en Aprile fueron algo algo muy ocurrente. ¿Por qué cree que pegó tanto entre los seguidores de su cine?

Nanni Moretti: Tal vez porque desean ver alguna vez ese musical. Nació como una broma, pero se formó un movimiento, pequeño pero combativo, a favor de esa película. Así que, antes o después, en algún momento lo tendré que hacer.

Javier Porta Fouz: Yo deseaba agregar algo sobre eso. Hay un montón de señales de que tal vez lo pueda protagonizar el propio Nanni, dado que hace como un playback en Aprile de Sono un ragazzo fortunato de Jovanotti, y sobre todo su espectacular canto en la pileta a punto de tirar un penal en Palombella rossa cantando una canción de Franco Battiato. ¿Podemos esperar a Nanni Moretti cantando una vez más en sus películas?

Nanni Moretti: No quiero hacer películas de terror. [risas]

Persona del público: En Palombella rossa documenta la crisis personal por la desintegración del Partido Comunista Italiano (PCI). En La cosa(1990) lo documental de manera "real". En Aprile se expresa la crisis ideológica del Partito Democratico della Sinistra. Está esa escena en la que tocando la panza de su mujer, le dice a Pietro que cubriera la campaña de la izquierda, de la derecha, del centro, de la centro-izquierda, y del centro-centro-izquierda. ¿Cómo documentaría hoy ese centro-centro-centro-centro-centro, del que ya no se sabe si queda algo de izquierda?

Nanni Moretti: En aquel momento tal vez tenía las ideas más claras. Usted ha citado el documental La cosa . Deseo comentárselo al 99,9% de las personas que seguramente no lo vieron, yo fui a las elecciones de las secciones del PCI, que se reunían para discutir en torno a la propuesta del líder del partido de cambiar tanto la orientación como el nombre del partido. La situación de aquel momento, finales de 1989, era muy diferente que la actual. En esas discusiones internas del PCI eran seguidas con interés y atención por toda la sociedad, no solamente por los militantes o electores del partido. Esta actitud, esa mirada respetuosa hacia un adversario político, en este momento sería impensable. Era distinto el clima también, había miedo pero también había alivio. Había angustia pero también esperanza. Era, por lo tanto, un momento emotivamente muy fuerte. Hoy no resultaría tan sencillo hacer un documental sobre estos temas.

Persona del público: ¿Cómo describiría la relación de las motos con Roma? Se ve mucho en Caro Diario.

Nanni Moretti: La relación entre las motos y Roma es que es obligatorio tener una. Es fundamental. Yo creo que también en Buenos Aires lo sería.

Javier Porta Fouz: Te podemos conseguir una Vespa acá. Es en serio, hay gente que tiene una Vespa y me ha escrito si deseas usarla, sería un honor, la oferta está.

Nanni Moretti: Como conté en Caro Diario, tengo esta enfermedad de que me encanta estar a mediados de agosto en Roma. Esta especie de fijación, obsesión, la conté en esa película.

Persona del público: Usted dijo al comienzo que sus emociones como espectador luego influyeron en sus decisiones como director. En ese sentido le deseo preguntar cuál ha sido el cine, las películas o las escenas que más lo han marcado en su modo de hacer cine.

Nanni Moretti: Yo como espectador, y por lo tanto también como director, me siento muy cercano al cine de autor de los sesentas. Era un cine que rechazaba la herencia que había recibido, tanto en lo que referido al cine como a la sociedad. Se imaginaba cada uno con su propio estilo, un nuevo cine y una nueva sociedad. Ya sea de manera realista, con la fábula, de modo cruel, con una metáfora o un apólogo, cada uno desde su estilo tenía esa doble vertiente de imaginar un nuevo cine y una nueva sociedad. Eran directores que no hacían películas exitosas, pero sembraron las semillas para que el cine después se volviera popular, más conocido. En Italia, estoy hablando de los primeros films de Marco Bellocchio, Bernardo Bertolucci, Pier Paolo Pasolini, Ermanno Olmi, los hermanos Taviani, Marco Ferreri. Pero estaba la Nouvelle Vague en Francia, el Free Cinema en Inglaterra, en Polonia estaban los primeros films de Roman Polanski, Jerzy Skolimowski. Fue un momento muy fecundo en todo el mundo. Algunos de esos autores se han vuelto populares algunos años después.

Persona del público: ¿Cómo nace una película de Nanni Moretti? ¿Cómo es su proceso de escritura y cómo ha cambiado a través del tiempo?

Nanni Moretti: En el período de la escritura no soy metódico. Acumulo lentamente, antes que nada un nuevo sentimiento, en relación a mí, en relación a los demás, en relación a la sociedad. Después van naciendo escenas, diálogos, personajes. Durante la escritura trabajo de una forma un poco irregular. A veces llegan primero pedazos de guión cuando todavía no está definido el tema de la película.

En los doce films que realicé, la mitad los he escrito solo y la otra mitad los he escrito en colaboración con otras personas. Los primeros tres, Io sono un autarchicoEcce bombo y Sogni d'oro los escribí en solitario porque me parecía que así tenía que ser, yo tenía que dirigirlos, escribirlos y protagonizarlos. Luego volví a escribir tres films en solitario, Palombella rossa, Caro diario y Aprile, porque eran films muy personales en la forma de narración, por lo que también sentí que tenía que escribirlos yo.

A veces es una imagen lo que dispara la escritura. Por ejemplo en La messa è finita fue verme a mí mismo con el hábito, no con el traje que se usaba mucho en los años ochenta en el ámbito eclesiástico. En Ecce bombo el núcleo fue contar la experiencia de un pequeño grupo de autoconciencia masculina en el que participé, y en el que de alguna manera me sentí a la vanguardia, por primera y única vez en mi vida.

Mia Madre es una experiencia autobiográfica, reinventada completamente, por supuesto. En La stanza del figlio lo que surge como primera idea es mi deseo de contar como director e interpretar como actor el personaje del psicoanalista.

Pero ahora no tengo tantas ganas de escribir solo, y la verdad que disfruto mucho escribiendo con otras personas.

Persona del público: ¿Cuánto espacio le das a la improvisación, y cuánto respetás el guión?

Nanni Moretti: En mis primeras películas, hace mucho tiempo, no hubo espacio alguno para la improvisación. Ahora me siento mucho más cercano a los actores y más solidario en relación a ellos. En este momento recibo con mucho placer sus sugerencias e improvisaciones, como el caso de John Turturro en Mia Madre. Es decir, al principio de mi carrera fui muy rígido, no permitía la improvisación, pero por suerte la situación ha cambiado.

Persona del público: Manifestaste la posibilidad de dirigir un guión de otra persona. ¿Qué elementos de un guión de otro te interesarían para hacer una película tuya?

Nanni Moretti: Antes que nada sorprenderme, que es lo que en definitiva me impulsa a salir de casa para ir a ver una película. Sorprenderme con un personaje, con un estilo, con un tono. Como espectador me considero bastante generoso, me pueden llegar a gustar películas que aunque no sea extremadamente innovadoras, si tienen un buen guión, una buena actuación, me gustan aunque me parezca que ya las haya visto más de cien veces.

Persona del público: Antes hizo un reconto de los directores y filmografías que influenciaron en su formación. Deseaba preguntarle si hoy se permite asomarse hacia otras cinematografías, a directores más jóvenes y cinematografías emergentes como las de Oriente o Latinoamérica.

Nanni Moretti: Lamentablemente Roma no es Paris, no llegan todas las películas de todo el mundo. Ahora se ven mucho en Italia las películas de [Pablo] Larraín, que me parece un director de enorme talento. Pero son muy escasas las películas latinoamericanas que se ven.

Persona del público: Deseaba preguntarte también sobre el legado de los cineastas de los años sesentas, si crees que tu cine también es semilla que abrirá nuevos sueños y perspectivas futuras.

Nanni Moretti: No sé, pero la verdad es que me gustaría. A veces pienso que hay directores que se conforman con tener un argumento fuerte, un tema importante, y se olvidan de hacer una buena película. Es como si chantajearan al espectador. "Tú, espectador, no tienes que utilizar la vieja categoría de lo bello y lo feo, sino que tienes que ver mi película, porque es importante". No estoy de acuerdo con esa actitud, así como tampoco estoy de acuerdo con la actitud de los directores que con sus películas quieren cambiar la forma de pensar de los espectadores.

Persona del público: Usted habló de Larrain como algo que podía ver en Italia. ¿Qué tipo de cinematografía últimamente lo sorprendió? Y también deseaba preguntarle sobre los cineastas nuevos italianos, que están sorprendiendo no solo en Italia y que son convocados por industrias de otros países.

Nanni Moretti: Respecto a películas que recientemente me han sorprendido, destaco Neruda de Pablo Larrain, Manchester by the Sea de Kenneth Lonergan, Patterson de Jim Jarmusch y Bacalaureat del cineasta rumano Cristian Mungiu. Respecto al cine italiano, hay pocos casos de realizadores que filman fuera de casa. Sin duda hay una nueva generación, muy interesante, de directores y actores, pero también de guionistas y productores, que son igual de importantes.

Persona del público: ¿Cuán importante es, tanto en su vida como en sus películas, el psicoanálisis?

Nanni Moretti: Como les decía, siempre me ha interesado, tanto como director, guionista y como actor, el personaje del psicoanalista. ¿Por qué razón? Porque sí, no sé por qué. Cuanto más tiempo pasa, más me gusta mi trabajo, pero menos me gusta explicarlo. Porque en cierta medida no lo sé. Puedo explicar el cómo, pero me cuesta explicar el por qué.

Persona del público: ¿Cuál sería su consejo para alguien que va a hacer su primera película?

Nanni Moretti: A cierta edad, todo es útil. Ver películas, incluso las malas. Leer narrativa, pero de la buena, los libros malos sí son inútiles. Ser asistente de dirección, estudiar en una escuela de cine. Y experimentar, probar, hacer cosas por su cuenta, equivocándose. Mi consejo, y por eso decía que es bueno ver malas películas, es formarse su propio espíritu crítico. Para un director que recién comienza su carrera, no es tan importante saber lo que quiere, sino saber lo que no quiere hacer. Qué es lo que no quiere de una actuación, de un director de fotografía, de un escenógrafo o de una vestuarista. A veces un productor apoya a un director debutante, le pone a su lado profesionales con experiencia. Pero a veces, justamente, su experiencia por parte de escenógrafos, fotógrafos, músicos, proponen soluciones estándar a los directores. Entonces mi consejo es tener las antenas bien desarrolladas en contra de las soluciones convencionales.

Persona del público: En Aprile hay un tema fundamental que es la ruptura entre lo que uno debe hacer y lo que uno quiere hacer. ¿Esa manifestación la vivía en ese momento? ¿Sentía que venía haciendo lo que debía y no lo que quería?

Nanni Moretti: En realidad en Aprile, el sentido de la película -y no quiero decir el significado, porque no es algo preciso, el cine siempre se abre a distintas interpretaciones- es exactamente lo opuesto de lo que sucede en la película literalmente. ¿Qué sucede literalmente? Que yo debería hacer un documental sobre la Italia de hoy, pero en cambio me escapo, no lo hago y termino haciendo un musical sobre el pastelero troskista. Sin embargo el sentido de la película es exactamente el contrario, porque yo, fingiendo que me escapo de hacer el documental, termino mostrando imágenes de la Italia que me interesaban en ese momento. Yo interpretaba a un mí mismo que sentía que el deber de hacer ese documental, pero fingiendo escaparme de hacerlo, termino dándole sentido a la película y mostrando lo que quería mostrar.

Persona del público: Recién habló que ahora le da más espacio a la improvisación...

Nanni Moretti: ¡Dentro de ciertos límites! (risas)

Persona del público: ¿Cómo es ese trabajo con los actores?

Nanni Moretti: El trabajo con los actores es una de las cosas que más me gustan, comenzando por la elección de los ellos. Tengo fotos grandes y cada personaje tiene su carpeta, y cada carpeta tiene distintas rostros. Hay actores y actrices con los que me gustaría trabajar que están distribuídos en esas carpetas, hago el juego de las tres cartas.

Ese momento, en que tengo que elegir qué actor para qué rol, es un momento que me gusta mucho. Sin embargo no hago, como hacen otros directores, lo de hacer días y días de pruebas de mesas con los actores. Porque me parece que eso produce que la película se consuma antes de empezar a filmarla. En el set soy muy, pero muy exigente. Justamente, en relación a lo que decía antes, sé el tipo de actuación que no me gusta. No me gustan las performances, que sin embargo le gustan mucho a la crítica y el público, donde el actor se anula dentro del personaje, se mete tan profundamente en el personaje que ya no existe como persona. Esas performances tienen mucho éxito, pero a mí no me gustan. De hecho en Mia Madreme tomo el pelo a mí mismo como director, donde la protagonista es una directora de cine que tiene algunas de mis características, le dice siempre a los actores que quiere ver a los personajes, pero al lado también quiere ver a las personas. Es algo que pienso realmente, pero al mismo tiempo es una forma de tomarme el pelo a mí mismo cuando la digo.

Además mis indicaciones a los actores se da a través de mi propia actuación, les muestro qué es lo que necesito de ellos. No le digo "de esta manera" o "de esta otra", sino que realmente actúo lo que me gustaría ver en ellos. Hay algunos actores que vienen conmigo a verse en el monitor, a escuchar mis observaciones y eso les resulta útil. Y sin embargo hay otros que prefieren no verse en absoluto.

Persona del público: Deseaba preguntarle qué opina de las escuelas de cine, si es útil que un director estudie cine.

Nanni Moretti: Como decía antes, pienso que todo es útil. También hay que tener suerte y tener buenos profesores. También me parece importante no quedarse solo, sino buscarse un grupo de personas que tengan ganas de trabajar en cine, que quieran ser guionistas, actores. Generar un equipo de trabajo, no quedarse en un aislamiento autocelebrativo. Y luego hacer, hacer, hacer. No victimizarse, no agarrarsela con "la Industria", con "el Sistema" y sentirse incomprendido. El victimismo es una cosa insoportable.

Persona del público: Deseaba preguntarle sobre su relación con los montajistas.

Nanni Moretti: La relación entre director y montajista es una cosa muy delicada e íntima. Si yo estoy filmando una escena, pueden venir a verme amigos en el set. No es fácil para mí, es trabajoso, me angustia la idea que se aburran. Me han venido a ver, y durante horas y horas repetí el mismo diálogo. Me pone incómodo la idea que se puedan aburrir, pero pueden venir a verme trabajar. Pero cuando hago el montaje, no quiero que esté absolutamente nadie, ni siquiera al productor o el asistente de dirección. La relación con el montajista está establecida en cosas distintas. Hay que elegir cuáles son las mejores escenas, es una cuestión de gusto. Y luego hay que elegir cómo montar los distintos encuadres y armar una escena. Hay que elegir si ser fieles al guión, escena por escena, o tomar libertades en ese sentido. Pero la relación con los montajistas es de las más fuertes que tengo con mis colaboradores. Lo mismo me pasa con los músicos, yo soy ignorante de música, pero me gusta seguir todo el trabajo del músico, desde la primera idea del tema hasta la grabación en la sala. Es una emoción muy fuerte cuando se va a la sala de grabación y sobre las escenas de la película la orquesta toca la música original. No entiendo a esos directores que ni siquiera van a la sala de grabación, porque se pierden uno de los momentos de la construcción de la película.

Persona del público: ¿Te ha desencantado, como director, la política?

Nanni Moretti: Yo nunca pensé que el cine pudiera, o tuviera, que cambiar el mundo. Pero pensaba, y pienso ahora, que puede contar emociones al espectador, seguir "trabajando" dentro del espectador. A mí como espectador me gustan esas películas que siguen viviendo dentro de mí, incluso los días sucesivos de haberlas visto.

Persona del público: Deseaba preguntarle sobre su productora, Sacher Films, y sobre su cine. Me parece que no son tantos los directores que abrieron su propio cine. Deseaba preguntarle si fue difícil abrir el cine, y cómo es la selección de las películas que uno quiere estrenar.

Nanni Moretti: Yo, además de director, me he transformado en productor y distribuidor, he organizado festivales de cortometrajes y tengo mi propio cine. No lo hago por deber, sino por placer. No sentí que tenía que llevar adelante una misión respecto al cine de calidad. Simplemente consideré a todas estas otras funciones como un proceso natural de mi trabajo como director. Por ejemplo, he producido a jóvenes directores que estaban realizando sus óperas primas. Lo he hecho porque me he sentido afortunado en mi carrera de director, y porque además deseaba darles la oportunidad de tener a los mejores medios, las mejores herramientas para presentar esos trabajos, porque muchos no las tienen.

[Termina la clase magistral y la sala da un gran aplauso a Nanni Moretti]

Encuentro realizado el 20 de abril de 2017 en Buenos Aires, Argentina, en el marco la 19° Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (BAFICI). Agradecimientos al Istituto Italiano di Cultura Buenos Aires, al BAFICI y a su director Javier Porta Fouz.

Transcripción y edición: Sebastián Santillán
Registro: Karina Korn
Fotografías: gentileza Festivales de Buenos Aires

Publicación: Septiembre 2017
Nanni Moretti | BAFICI