Clase magistral de la máxima leyenda del cine independiente

Masterclass Jonas Mekas

Masterclass Jonas Mekas
A través de una videoconferencia realizada desde el legendario Anthology Film Archive en el marco del 9º Talents Buenos Aires, tuvimos la oportunidad de dialogar con el legendario Jonas Mekas, emblema máximo del cine independiente. En una charla abierta moderada por Hernán Hevia, el querido Jonas, con su calidez y humor habitual, respondió preguntas del auditorio acerca de su cine, completamente inseparable de su propia vida. Es un orgullo para nuestra revista presentar este documento a modo de nueva entrega de las Masterclass Marienbad.

Deseaba pedirte si podrías comparar la presente generación y con la generación de los tiempos del New American Cinema, qué cosas sientes que han cambiado.

¡Todo cambió! Entre 1960 y 2010 tenemos medio siglo de diferencias. Absolutamente todo ha cambiado. No se puede ni siquiera comparar. Cada generación, cada década, difiere de la previa en muchísimos aspectos. Y estamos a cinco décadas de los '60, muchas cosas han cambiado, tanto en la vida como en el arte. Si las cosas no cambiasen, ¡serían muy aburridas! Un filósofo dijo alguna vez que las cosas que no cambian son maléficas.

Entonces también ha cambiado tu aproximación al cine.

Sí, ya no estoy utilizando mi cámara Bolex, ahora utilizo una cámara digital. La tecnología fílmica poco a poco está desapareciendo. Diferentes herramientas producen diferentes resultados. Lo que puedes hacer con una cámara fílmica no es lo mismo que puedes hacer con una cámara de video, son diferentes, tienen diferentes texturas. Hoy la tecnología digital te permite llevar una cámara en tu bolsillo, puedes registrar cualquier situación, donde sea. Casi todos, de una manera y otra, en este mismo momento tenemos con nosotros un dispositivo de grabación de imágenes en movimiento. Eso es un cambio drástico, en los '60 teníamos cámaras pesadas, como las Bolex, que hacían todo ese ruido. Era una situación muy diferente, necesitabas luces. Ahora es más fácil, es como escribir con un lápiz.

¿El proceso de edición también ha cambio para ti?

Diferentes herramientas producen resultados distintos, en absolutamente todos los aspectos. En la edición, en la captura de imágenes, en todo. A su vez, la realidad puede ser capturada desde ángulos nuevos que no podían ser registrados con la tecnología fílmica. Ahora, con la tecnología digital, otros aspectos de la realidad pueden ser registrados. Eso ha cambiado significativamente, es interesante observar cómo podemos indagar de manera más profunda en otros aspectos de la vida. Pero esto no termina acá, en dos o tres años todo será incluso más diferente.

Los cambios tecnológicos provienen porque la gente los demanda, los necesita. Pero por supuesto hay otros aspectos, políticos, comerciales. La razón por la cuál está desapareciendo el film es porque se puede hacer más dinero con la tecnología del video digital. La gente que hace negocios dejó de lado el fílmico para centrarse en el video, para ganar más dinero. Pero la existencia y los cambios que ha tenido el video no es producto de la gente de los negocios, sino que nosotros, los humanos, tuvimos esa necesidad, esa demanda. Cuando tienes una necesidad, algo surge para satisfacerla. Lo demandamos y viene, del agujero negro.

Deseaba consultarte también sobre tu mirada de la política de hoy.

La humanidad es horrible, el cine es inocente

La humanidad es... horrible. La humanidad es horrible, el cine es inocente. Todas las tecnologías, todas esas herramientas de registro de imágenes, son inocentes. ¡Pero la humanidad es horrible! ¡la humanidad no es inocente! En todos los continentes, todos los días hay cosas horribles sucediendo. Pero ya estaban sucediendo en el siglo anterior. Al comienzo de este siglo XXI, escribí algo así como un réquiem para el siglo XX en el que decía: «espero que no vuelvas, ni siquiera en mis sueños». Fue tremendamente horrible el siglo XX. Pero ahora estamos en el comienzo del siglo XXI y lo que está pasando es tan horrible como lo sucedido en el siglo anterior. Espero que el futuro nos encuentre en un mundo más honorable que el actual.

¿Dónde encuentras esos destellos de belleza que mencionas en tus films?

Destellos de belleza, es lo que tenemos. Es responsabilidad de todos, especialmente de aquellos que tenemos la suerte de trabajar con las imágenes en movimiento, el contribuir a que esos momentos de belleza que aún podemos encontrar aquí y allá no desaparezcan. Es nuestro deber mostrar esos momentos de belleza que la humanidad puede tener, para hacer felices a los demás. Todavía quedan personas y lugares que preservan esos destellos de belleza.

Tenemos el deber de hacernos preguntas. Siempre, incluso cuando comes. Lo que está en tu mesa ¿cómo se produce? ¿de dónde viene? Incluso lo que bebemos, lo que está sucediendo es que es que todo está siendo producido por grandes corporaciones comerciales. Ya no sabes ni lo que estás comiendo o bebiendo. Lo venden como alimento, pero si mirás la televisión observas que está lleno de esos comerciales de grandes compañías médicas, que primero te envenenan y luego tratan de venderte todo tipo de caras falsas medicinas que supuestamente te curan. Las grandes corporaciones son uno de los males del hoy.

En contraste hay personas muy respetables, como quienes realizan medicina con hierbas, cuidan el cambio, aman sus flores. La ciudad no es la respuesta, creo que la respuesta es el campo y la agricultura, no la ciudad, donde todo el mundo está corriendo y está lleno de polución. En cambio el campo está ahí, vivo, nos dice “¡ven, ven!”. Las ciudades son otros de los males del hoy.

¿Te imaginas volviendo a vivir en el campo?

En este punto de mi vida soy más útil en la ciudad que en el campo. En el campo tan solo estaría sentado por ahí como una papa (risas). Sería muy feliz, ¡pero completamente inútil! En cambio aquí siento que tengo una responsabilidad, la de ayudar a los otros con los medios que tengo. Todos deberíamos hacer eso.

En cambio los políticos tienen esas grandes reuniones donde dicen “esto es muy importante”. Pero luego viene un huracán y destruye todo. La naturaleza demuestra así cuán poderosa es, cuánto poder tiene. Dentro de 10 o 15 años, todo lo que dicen hoy los políticos no va a tener ningún sentido, porque no están ocupándose de los problemas centrales que hoy tiene la humanidad: el agua, la comida, el aire, la tierra. Todo está siendo envenenado. Pero sin embargo se habla de la “paz”. No hay paz real, sino tan solo conflicto, como en Palestina.

Mantengo mi solidaridad con los palestinos. Palestina debe ser independiente. Los políticos se llenan la boca de estupideces. “Nosotros podemos ser libres e independientes, ¿pero para qué los palestinos quieren ser libres e independientes?”. Es un total sinsentido.

¿Qué es la felicidad para ti?

No sé lo que es la felicidad. Simplemente soy feliz, necesito muy poco. No sé lo que la felicidad significa. Simplemente disfruto cada cosa que hago. Si no lo disfrutara, no lo haría.

La publicación que fundaste, Film Culture, fue una revista muy influyente, ¿cómo surgió?

Cuando mi hermano y yo decidimos crear Film Culture, no existía una revista así en Estados Unidos. Todos mis amigos deseaban debatir y polemizar sobre cine, pero no había una plataforma para eso. Así que decidimos crear ese espacio para discutir sobre cine, fue así de simple.

Deseaba preguntarte sobre qué opinas acerca de la formación de cine en escuelas y academias.

Yo no fui a escuelas o academias de cine, simplemente me dediqué al cine porque me encanta. Ninguno de mis amigos, tanto los que están vivos como los que están muertos, fueron a una escuela de cine. Pero sin embargo están obsesionados con el cine.

Aprendes a hacer películas, haciendo películas. Es la cámara y tú, entonces empiezas a descubrir lo que deseas hacer. Tienes que obsesionarte con el cine, con o sin la escuela de cine. Pero si vas a la escuela... ve a la escuela (risas masivas del auditorio).

¿Crees que el cine puede curar?

No lo sé... ¡no fui ni a la escuela de cine, ni a la escuela de medicina! (risas del auditorio) Si tienes fiebre, no sé si el cine te va a curar. En ese caso es mejor ir al doctor (más risas). No sé si el cine de por sí puede curar. Es como un cuchillo: te puede herir o te puede servir para cortar el pan, depende de ti.

La preservaci
Publicación: Enero 2015