El legendario actor francés estuvo en el Festival de Mar del Plata

Masterclass Jean-Pierre Léaud

Masterclass Jean-Pierre Léaud

En el marco del 33° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, el legendario actor francés presentó cuatro de sus largometrajes más emblemáticos y recibió un galardón especial por su trayectoria profesional. El máximo ícono actoral de la Nouvelle Vague realizó además una clase magistral breve pero intensa, moderada por Marcelo Alderete. A continuación les dejamos la transcripción completa.

 

Jean-Pierre Léaud: Desde hace unos días tengo el enorme placer de estar aquí con ustedes, mis queridos amigos argentinos, para presentarles cuatro películas que llevo en el corazón: Los 400 golpes, Besos robados, La mamain et la putain y La mort de Louis XIV. Luego de haber filmado Los 400 golpes junto a mi querido amigo François Truffaut, mi objetivo en la vida no era hacer una carrera exitosa, sino construir una obra que se inscriba en la historia del cine. Y no de cualquier época del cine, sino de un momento muy específico. Me refiero a la época de los Cahiers du Cinéma, cuando los jóvenes críticos de la época pasaron a la dirección para escribir un momento de la historia, el comienzo del cine moderno. Los 400 golpes, Masculino-Femenino, Jean-Luc Godard, François Truffaut, yo pasé a ser el nuevo actor de la Nouvelle Vague. Pero también filmé con otros cineastas extranjeros, como Bertolucci, Pasolini, Skolimowski, todos estaban decididos a reinventar la forma y contenido del cine. Querían inventar el cine moderno.

Como decían los hermanos Coen, esos maravillosos cineastas estadounidenses, no se trata de correr detrás de los Oscars, sino de aspirar a hacer una película de culto. Y la verdad es que yo he tenido mucha suerte, pude filmar dos películas que se convirtieron en obras de culto, Los 400 golpes y La mamain et la putain de mi amigo Jean Eustache. Un actor puede construir una obra, al igual que lo puede hacer un escritor, un pintor o un músico. ¿Cómo hacerlo? Eligiendo películas que valgan la pena ser filmadas. Desde Los 400 golpes a La mort de Louis XIV, creo que he podido construir esa obra. Por eso me siento muy feliz que el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata haya reconocido el trabajo que realicé durante mi vida galardonándome con un premio por mi trayectoria profesional. éste es el festival de cine más importante de Latinoamérica y esto es para mí algo realmente muy emocionante. Así que quiero agradecer al público argentino por haberse desplazado hasta aquí para escuchar este discurso y ver las películas que estamos presentando en el festival. Muchas gracias.

[Aplausos del auditorio]

Marcelo Alderete: A mí me gustaría, más que hacerle una pregunta, solicitarle si podría contarnos sus recuerdos de alguien con quien compartió no solo su carrera sino también gran parte de su vida, el señor François Truffaut.

Jean-Pierre Léaud: Estuve pensando mucho sobre ese tema, pero debo decir que a un actor no le gusta mucho hablar directamente con el público, el actor siempre juega a esconderse detrás del personaje que representa. Esto le permite al actor defender al personaje delante de la cámara y de la pantalla, pero no lo pude defender frente al contacto directo con el público. Mi trabajo junto a François Truffaut fue contarles la vida de Antoine Doinel. Y Antoine Doinel me va a defender mucho más a mí que yo a él hablando teóricamente sobre el personaje.

Pero para volver a algo más preciso y poder responder la pregunta, hay una película llamada Besos robados sobre la cual François Truffaut manifestó que la filmó exclusivamente por el placer de ver actuar a Jean-Pierre Léaud. Esto le da un status de gracia a esa película, que podrán disfrutar en este festival. Así era François Truffaut. él sabía perfectamente como yo actuaba, como yo era una persona voluble. Conocía el tono de mi voz, mi dicción particular, esa musicalidad que tengo al hablar. Por eso escribía el diálogo de esa forma, para que yo pudiese actuar. él reconocía que era un placer, una distracción, algo distinto dentro de esta profesión tan dura como es la de dirigir, que pudiesemos filmar juntos la vida de Antoine Doinel.

François me daba un texto, escrito específicamente para mí, y empezábamos a ensayar. En el primer ensayo no había nadie en el set. No estaba ni el ayudante de dirección, ni el ayudante de cámara, estábamos solo François, mi compañera y yo. Entonces hacíamos ese primer ensayo, el cual repetíamos hasta siete veces, hasta que lograr la forma que él buscaba, lo natural más perfecto. Eso es lo que caracteriza a Antoine Doinel. Luego François decía «bueno, ahora vamos a hacer un ensayo, pero con la cámara». Entonces hacíamos ese primer ensayo con la presencia del camarógrafo, que seguía las instrucciones que le daba François. Entonces hacíamos siete ensayos más, pero ahora con la cámara, manteniendo siempre la naturalidad del juego. Poco a poco el resto del equipo iba entrando en el set. Y así llegábamos al primer ensayo verdaderamente filmado, esa famosa "primera toma, acción". Entonces filmábamos siete tomas. En general la mejor, la que se guardaba, solía ser la quinta. Ese era el método de François Truffaut. Eso no lo encontré en ningún otro director ni en ningún otro set de filmación.

Recientemente filmé con un cineasta japonés, Nobuhiro Suwa, que tiene un método completamente diferente. Colocaba a todos los actores en el set, que no tenían que conocer sus textos de memoria, luego se ponía detrás de la cámara y de repente gritaba «¡acción!». ¡Era como una ducha de agua! ¡Y había que empezar a actuar!

[Risas del auditorio].

Bueno, está el método de François y el método de Suwa. Para ustedes la elección. [Más risas del auditorio].

Marcelo Alderete: Otro director icónico del cine francés, con quien también trabajó pero que no compartió un personaje tan fuerte como Antoine Doinel, es Jean-Luc Godard. ¿Cuáles eran las diferencias entre Truffaut y Godard?

Jean-Pierre Léaud: Antes de actuar frente a cámara en Masculino-Femenino, yo había sido asistente de dirección de Jean-Luc. Así que tenía mucha intimidad con él y su forma de filmar. En esa época como su asistente de dirección, a veces Jean-Luc escribía una escena para mí, simplemente para ver cómo salía. Así que para mí era algo muy natural filmar con él. No había ningún tipo de dificultad en el set, todo era natural. Tenía claro que estábamos inventando el cine moderno y que estaba filmando con un genio.

Marcelo Alderete: Además de Nobushiro Suwa, usted trabajó con un director como Olivier Assayas, y más recientemente con Albert Serra. ¿Usted cree que en estos directores hay una continuación de lo que fue en su momento la Nouvelle Vague?

Jean-Pierre Léaud: En lo que respecta a Olivier Assayas, cuando él era crítico en Cahiers du cinéma, declaraba ser un firme defensor de la Nouvelle Vague. Fui al cine a ver su primer largometraje, Désordre, junto a una pareja a la que quería introducir al mundo del cine, y en una escena le dije a ella: «mira, este es un buen director que está a punto de nacer». Así que quise conocer a Olivier Assayas, para poder filmar con él. Instantáneamente escribió una película para mí, llamada Paris s'éveille. Así que filmamos esa película, me dio el papel principal, la realizamos sin ningún tipo de dificultad. Fue encontrar a un joven director que continuaba la Nouvelle Vague en el cine contemporáneo.

[Se genera un momento de tensión cuando una espectadora interviene intempestivamente gritando «¿y luego?», a lo que Jean-Pierre responde, de manera cálida pero incómoda, «¿y luego qué?». Marcelo Alderete detiene el intento de nueva intervención de la espectadora]

Marcelo Alderete: Otra de las películas que está presentando en el festival es La mort de Louis XIV. ¿Cómo fue su relación con Albert Serra? ¿Cómo encaró ese personaje, que se está constantemente muriendo frente de los ojos del espectador?

[Momento de tensión en el cual Jean-Pierre Léaud se queda en silencio durante casi treinta segundos. Está representando el papel que realizó a las órdenes de Albert Serra en La mort de Louis XIV. Muy sonriente, Jean-Pierre les dice a los espectadores: «creo que con esto les respondí»]

 

[Con el correr de los días ese breve momento de incertidumbre, que duró medio minuto, fue agigantado en las crónicas al punto de escucharse decir que «estuvo cinco minutos en silencio» y que «pegó un portazo y se fue», cuando en realidad se retiró sonriente y agradecido.]

Jean-Pierre Léaud: Les agradezco mucho que hayan venido, estoy muy contento de haber asistido a este festival, en el que me han dado un premio a mi trayectoria profesional, lo cual me deja tan mudo como el personaje de La mort de Louis XIV, con el cual jugué con el silencio y recibí la Palma de Oro de Honor. Muchas gracias.

Encuentro realizado el martes 13 de noviembre de 2018 en el Museo MAR de Mar del Plata, en el marco del 33° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. Agradecimientos al festival, al Institut français y la Embajada de Francia por haber organizado la visita de Jean-Pierre Léaud a Argentina.

Registro y edición: Sebastián Santillán

Publicación: Noviembre 2018