Recorrió su carrera en su clase magistral en el Festival de Cannes

Masterclass Clint Eastwood

Masterclass Clint Eastwood

El legendario cineasta y actor estadounidense asistió a la edición 2017 del Festival de Cannes, donde se celebró el 25° aniversario del lanzamiento de Unforgiven. Celebrado por la cinefilia global como un artista esencial, Clint Eastwood realizó una charla abierta con el crítico Kenneth Turan, en la cual recorrió su carrera y su concepción del cine a modo de clase magistral. A continuación el registro íntegro del encuentro, por primera vez en castellano.

Kenneth Turan: Siempre es un placer dialogar contigo, un gusto estar aquí. Ayer se proyectó Unforgiven (1992), me gustaría empezar por esa película. ¿La viste de nuevo, no?

Clint Eastwood: Sí, pensaba quedarme los primeros cinco minutos o algo así, pero al rato me dije «eso está muy mal» y me quedé hasta el final [risas].

Kenneth Turan: ¿La disfrutaste?

Clint Eastwood: Sí, la disfruté. Han pasado 25 años, recién me percaté del tiempo que pasó cuando me dijeron que la iban a pasar acá, el tiempo vuela. Lo que disfruté fue ver cosas de las que me había olvidado.

Kenneth Turan: Me intriga saber cómo llegaste al guión de David Peoples.

Clint Eastwood: Me lo dieron como un guión de muestra del trabajo de David Peoples, esto fue en los ochentas. Me dijeron que era un escritor maravilloso, yo estaba buscando un escritor para otro proyecto. Así que empecé a leerlo y realmente me gustó, me dije «esto es maravilloso». Pero me dijeron que otra persona lo estaba haciendo. Entonces dije «OK», y elegí al guionista para otro proyecto. Pero luego resultó que el guión estaba disponible, así que lo compré y lo guardé en un cajón, me dije que sería mi último western, por la dimensión de la historia. Pasaron como diez años, y un día me levanté y me dije «¿cómo puede ser que tenga ese guión guardado en un cajón?». Entonces lo releí y me gustó aún más. Creo que estuvo guardado todo ese tiempo porque tenía una lectora, que trabajaba para mi productora, que lo había odiado mucho. ¡Tengo su crítica enmarcada en mi oficina!

Amé el guión y disfruté mucho al realizar la película. Tuve que hablar con mucha gente para hacerla. Por ejemplo, Gene Hackman, él no deseaba hacer nada violento, tuve que convencerlo que esta película justamente era contra eso. Es una película sobre los sentimientos que surgen cuando se permite una violencia como esa.

Kenneth Turan: Hay algo que está en muchos de tus westerns: no interpretaste al clásico héroe, al tipo del caballo blanco, buscaste algo más interesante.

Clint Eastwood: Sí, eso es lo que busqué. Los tiempos de los caballos blancos se terminaron.

Kenneth Turan: Deseo preguntarte sobre algo que hiciste también en otros de tus films. El joven actor que trabajó en la película, Jaimz Woolvett, que hace del tipo que viene a buscarte, ¿cómo llegaste a él? No era alguien con una gran carrera en Hollywood.

Clint Eastwood: No, era un joven de Canadá. Me había enviado unos videos, me gustó, me pareció que tenía un rostro interesante, encajaba bien, así que lo contraté.

Morgan Freeman era gran fan de una de mis películas, The Outlaw Josey Wales (1976), una vez que nos vimos me dijo «muero de ganas de cabalgar contigo». Así que un día lo llamé y le dije «Morgan, ¿todavía quieres cabalgar conmigo?».

Luego llamé por teléfono a Richard Harris, quien estaba por algún lugar de las Bahamas. Me dijo que justo estaba en el sótano viendo High Plains Drifter (1973), que pensó que alguien le estaba haciendo una broma. Le dije que me encantaría tenerlo en el proyecto, que le enviaba el guión. Me contestó: «no, no hace falta el guión, estoy listo». Todo se dio así.

Kenneth Turan: Dedicaste la película a quienes fueron tus mentores, Sergio Leone y Don Siegel. ¿Podrías contarnos sobre ellos?

Clint Eastwood: Sergio fue un tipo muy interesante, tenía una forma distinta de abordar el tamaño y las proporciones de las películas. Aprendí mucho de él. Don Siegel era extremadamente eficiente, era más rápido que cualquiera que haya conocido, tenía una mente veloz.

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Ellos fueron mis mentores, tuve suerte de conocerlos. Pero también tuve a otros muy buenos directores en las series de televisión. En aquel momento, al comienzo de los sesentas, muchos directores de cine trabajaban para la televisión, ya no eran tan populares o habían pasado de moda. Gente como László Benedek o Tay Garnett, muy buenos directores que hicieron muy buenos trabajos. También había directores que no eran muy buenos, pero también aprendí mucho de ellos, porque se aprende incluso de lo que no se desea hacer. Se aprende de todas las cosas de la vida, no hay que subestimar, ni ser autocomplaciente.

Kenneth Turan: Hay una frase que leí de Don Siegel, que decía que «El análisis lleva a la parálisis».

Clint Eastwood: Sí, Don decía: «hazlo, no te quedes todo el día parloteando». Porque si el director no es positivo hacia dónde se dirige, todo el equipo se paraliza. Don fue una persona muy pero muy eficiente, y también difícil de tratar. Odiaba a los productores, se la pasaba insultandolos, decía «no sé qué es lo que hace un productor», «tan solo contratan a los actores y a los extras» [risas]. Era una persona muy activa.

Kenneth Turan: ¿De niño eras fan de los westerns?

Clint Eastwood: Sí, sí. Crecí en los '30 y '40, todo niño deseaba estar en un western, portar un arma y andar en caballo. De niño me gustaban mucho los westerns, no había televisión en aquellos años, así que todo se seguía en los cines.

Kenneth Turan: ¿Tenías alguna estrella preferida de los westerns clase B?

Clint Eastwood: Me gustaba todo. Gary Cooper, Jimmy Stewart, John Wayne eran buenos, pero también lo era gente como Rod Cameron del western clase B.

Kenneth Turan: ¿Por qué crees que el western es tan resistente?

Clint Eastwood: No lo sé. Porque es puro escapismo, creo. Escapismo a un tiempo diferente, a la fantasía de los días en que la ley y el orden se construía en base al individuo que se cuidaba a sí mismo. Es una fantasía que hoy no tenemos y que no podemos tener en una sociedad organizada.

Kenneth Turan: Tengo entendido que fuiste niño durante la Depresión, que tus padres pasaron momentos difíciles. Me pregunto si eso te hizo consciente de lo que es importante en la vida.

Clint Eastwood: Sí, nací cuando comenzaba la Depresión, pero cuando tienes cinco o seis años no te das cuenta de eso. Mis padres se morían de hambre pero se aseguraban que mi hermana y yo siempre tuviésemos algo que comer. Estábamos al límite. Cuando creces y logras entender lo vivido, entonces lo aprecias mucho más. Nos mudamos mucho, vivíamos seis meses en una ciudad y nos mudábamos de un lado al otro, buscando trabajo, de una ciudad a la otra. Mi padre consiguió trabajo en una estación de servicio. Todos dicen que la última recesión fue mala, pero no conocen lo que fue aquella recesión.

Kenneth Turan: ¿Esos tiempos difíciles te marcaron como persona?

Clint Eastwood: Te hace consciente de dónde vas, lo que hiciste, lo que viviste y lo que no viviste. Te hace pensar que no hay que preocuparse por cosas como tener una gran tarjeta de crédito, que hoy no tienes tantos problemas. En aquel tiempo las cosas eran realmente preocupantes.

Kenneth Turan: Hablando de aquellos tiempos, ¿cómo llegaste a la actuación?

Clint Eastwood: Actué en una obra teatral de un acto, en la escuela, como tarea. La profesora a cargo eligió una obra en la que el protagonista era un niño tonto, así que pensó que yo era el casting perfecto para el personaje [risas]. Hicimos la obra y fue tan mala, que los otros dos compañeros que estaban en la obra decidieron abandonar la escuela ese mismo día. Estábamos paralizados del miedo de tener que hacer la obra ante toda la escuela, haciendo el ridículo. Pero terminó siendo un éxito, porque de tan mala resultó divertida. Se suponía que tenía que ser divertida, pero resultó serlo mucho más de lo planeado.

Recién en algún momento a comienzos de los cincuentas, luego de haber ido al LA City College, empecé a tomar clases de actuación por las tardes, porque un amigo mío iba y me contó que había un montón de chicas muy lindas en esa clase. Entonces me dije que tenía que ir y pegar un vistazo. ¡No fue algo muy profesional! Pero asistí, hicimos algunas improvisaciones.

Luego conseguí un contrato con un fotógrafo llamado Irving Glassberg. Era un tipo interesado en los deportes, nos conocimos, le conté que había nadado en la Armada hace unos años. Entonces me dijo que vaya a un rodaje, estaban terminando una película y quería probarme en cámara. Fui al día siguiente, luego de esperar como una hora, me puso frente a la cámara y me hizo un par de preguntas. Yo estaba muy nervioso, pero me dijo que había estado bien y me ofrecieron un contrato de 75 dólares la semana.

Luego obtuve un contrato de año y medio con la Universal, pero luego me echaron, se habían cansado del programa, que era muy costoso y empleaba a muchas personas. De todas formas no estaban haciendo nada bueno en aquel tiempo. Así que tuve tropezones en los cincuentas, haciendo solo pequeños roles, en televisión en vivo o en telefilms, y de vez en cuando alguna participación pequeña en cine. A finales de los cincuentas tuve una prueba para un programa de la CBS llamado Rawhide (1959-1965). Obtuve el papel, y al quedar contratado pude ganarme la vida como actor, lo cual fue como un sueño para mí.

Estuve en el programa unos seis años, entonces mi agente me dijo si deseaba ir a Italia a realizar un western, remake de un film japonés. Le dije que no, que no quería hacer eso, que estaba haciendo un western cada semana en televisión, teníamos un pequeño receso y lo que deseaba hacer es tener algunos días libres para pescar o algo así. Pero mi agente me pidió que leyera el guión, como un favor hacia la cabeza de la agencia William Morris de Roma. Así que agarré el guión con una actitud muy negativa, diciéndome que iba a ser una basura. Lo empecé a leer y dije: «¡hey, esto es Yojimbo!». Yo era muy fan de Yojimbo (1961) de Akira Kurosawa, entonces al darme cuenta de eso me dije que sería un gran western, pero nadie tendría el coraje de hacerlo, por toda la violencia que tendría. Entonces me dije que tal vez tenía que hacer esa película, nunca había estado en Italia ni en España, donde se filmaba todo esto.

Así que fui para allá, fue una película muy pequeña, costó apenas 200 mil dólares. Al año siguiente hice otra película con Sergio, quien había conseguido más dinero para la producción. Hice esos western fantásticos, operísticos. Eran muy estilizados, Sergio era muy bueno eligiendo rostros.

Conocer cosas diferentes al trabajar con un cineasta europeo fue algo bueno para mí. Entonces volví a Estados Unidos e hice las películas con Don Siegel.

Masterclass Clint EastwoodKenneth Turan: ¿Por qué crees que esas películas italianas tuvieron el impacto que tuvieron?

Clint Eastwood: Cuando hice Yojimbo, y salió esa versión tan estilizada, no me imaginaba que sería un éxito. Se la filmó bajo el título Il magnifico straniero. Me acuerdo que en Variety escribieron sobre ella diciendo que los westerns en Italia estaban pasados de moda, entonces me dije «acabo de hacer uno y ya está pasado de moda». Pero de repente empezó a escribirse sobre A Fistful of Dollars (1964) y yo no me di cuenta que se trataba de la película en la que había participado. Fue un éxito y alguien puso «protagonizada por Clint Eastwood» en el cartel. Nunca había vivido algo así, excepto en televisión. Entonces me dije que ese tal vez sería el comienzo de todo.

Kenneth Turan: Quería preguntarte sobre el primer film que dirigiste, Play Misty for Me (1971). Alguna vez me contaste acerca de cómo convenciste a Lew Wasserman de hacerla.

Clint Eastwood: Sí, había hecho un par de películas para la Universal, a las cuales les había ido bien. Entonces me llegó la idea de Play Misty for Me, pero tuve que irme a Inglaterra a filmar con Brian Hutton [la película Kelly's Heroes (1970)]. Cuando volví, le dije a Lew Wasserman que deseaba hacerla. De inmediato me dijo que sí, entonces le dije que también deseaba dirigirla, él me miró y me dijo «OK». Mi agente estaba conmigo, al salir le dije «qué bueno», me había dicho que sí a todo, sin resistirse. Entonces mi agente me contó que Lew Wasserman le había dicho que no me iba a pagar nada. Pero me dije que no había problema con que no me pague, ¡yo debería pagarle a él por la experiencia! Si lo hacía correctamente, todo saldría bien. Esa era la mentalidad de la vieja Depresión.

Kenneth Turan: Deseaba preguntarte por otro film que hiciste ese mismo año y que fue muy popular, Dirty Harry (1971). ¿Por qué decidiste hacer ese film?

Clint Eastwood: Me gustó el guión, era excéntrico para ese momento. Así que se lo llevé a Don [Siegel] y le gustó. Mucha gente pensó que era políticamente incorrecto. Aquel momento fue el comienzo de la era que estamos viviendo ahora. Nos estamos matando con la corrección política, perdimos el sentido del humor.

Hice la película porque me pareció interesante y atrevida para aquel momento. Esa fue la única razón. Las grandes armas, el último sueño de niño.

Kenneth Turan: Acabo de ver a alguien con un poster inmenso de la película, el de pistola Magnum.

Clint Eastwood: ¿Estará aquí? Seguramente se ha metido en problemas ese muchacho [risas].

Kenneth Turan: ¿Te sorprende la popularidad actual de tus películas italianas? Parecen haber eclipsado a las de Harry El Sucio.

Clint Eastwood: Creo que las películas de Harry El Sucio pueden gustar, pero es entendible que también disgusten. Pero eso sucede con casi todo lo que hice.

Kenneth Turan: Estoy seguro que sabes que Sofia Coppola hizo una versión de The Beguiled (1971). Fue una película diferente de Don Siegel.

Clint Eastwood: Leí el libro y el guión, y entonces se lo llevé a Don para ver qué pensaba. Lo adoró. Él estuvo a sucargo del departamento de montaje, hizo películas B y ese tipo de cosas. Siempre fue muy bueno, pero no había tenido oportunidad de hacer algo de estilo menos convencional. Pensó que si era un fracaso, sería mi responsabilidad, y si era un éxito, sería su responsabilidad [risas].

Kenneth Turan: ¿Tienes un buen recuerdo de esa película?

Clint Eastwood: Sí, la disfruté, de hecho fue la primera película con la que me fui de gira. No era precisamente un film comercial, pero aquí en Francia fue bien recibida, al igual que en Italia. De a poco la gente empezó a interesarse en ella, pero fue un fracaso comercialmente .

Kenneth Turan: Hablando de los roles no convencionales que hiciste, co-protagonizaste una película con un orangután [Every Which Way But Loose (1978)].

Clint Eastwood: Esa película estaba destinada a ser un enorme fracaso, pero no lo fue. Mi agente y mi abogado me decían que no tenía que hacerla, que era lo peor que podía hacer. Pero yo venía de hacer todas esas películas calificación R, me dije que tenía ganas de hacer una película que puedan ver los niños, que pueda verla la familia. Me decían que no la hiciera, pero la hice. Fue exitosa comercialmente, pero los críticos la odiaron.

Kenneth Turan: ¿Cómo fue actuar con un orangután?

Clint Eastwood: Los orangutanes son lindos animales. La personas que viven con ellos son buenas personas. Puedes hacer cosas ridículas al actuar con ellos, del estilo de lo que me tocó hacer en el colegio, pero la audiencia será cómplice contigo de esa ridiculez.

Kenneth Turan: Uno de mis films preferidos de ti es Bronco Billy (1980), del cual no se suele hablar demasiado. Me gustaría preguntarte sobre esa película.

Clint Eastwood: Ese es otro film del cual nadie habla demasiado. Siento que fue una película muy Capra, pero como el señor Capra no estaba disponible, sentí que debía dirigirla yo. Fue moderadamente comercial, pero no mucho. Tuvo buena recepción en algunas áreas, tenía cierta inocencia que era divertido interpretar.

Kenneth Turan: Otro film que parecía improbable, es Los Puentes de Madison County (1995). [Aplausos del auditorio]

Clint Eastwood: Fue un libro raro, en la primera leída no me emocionó mucho, pero empecé a pensar qué tal si lo hacía. Está escrito como la historia de un hombre, comienza con esa persona en Washington, corriendo detrás de una mujer. Pero pensamos que la verdadera historia debía ser la de la mujer, porque es la que tiene el dilema de la familia y todo lo demás. Decidimos abordarlo desde ese ángulo, desde esa perspectiva. La llamé a Meryl Streep, me dijo que no le había gustado el libro, pero le pedí que le pegue una mirada al guión. Lo leyó y me dijo que le gustó, que lo hagamos.

Kenneth Turan: ¿Fue divertido trabajar con ella?

Clint Eastwood: Sí, lo fue. [Eastwood y el auditorio ríen ya que es de público conocimiento que no tuvo la mejor relación con Meryl Streep]

Kenneth Turan: Luego de Los puentes de Madison County, vino una película mucho más oscura, Mystic River (2003).

[Aplausos del auditorio]

Clint Eastwood: Leí una reseña muy elogiosa sobre el libro en un periódico, en la cual se contaban muchos detalles. Me interesó y decidí buscar el libro. Lo leí y me encantó. Prácticamente a la semana siguiente empezamos la producción.

Kenneth Turan: Recuerdo que me contaste que fue difícil convencer a Warner Brothers, estaban algo nerviosos.

Clint Eastwood: Cuando lo leí me pareció un libro muy bien escrito. Había hablado con Sean [Penn] acerca de hacer algunos proyectos, cuando me llegó este libro dije «bingo». Fue divertido hacerlo.

Kenneth Turan: Escuché que el elenco ensayó por separado.

Clint Eastwood: Sí, Sean y Tim me preguntaron si podían ensayar. Les dije que sí, que ensayen todo lo que quieran. A veces, cuando ruedo, estamos ensayando en fílmico. Algunas veces funciona bien, por la naturaleza del film y de los personajes conviene simplemente decirles que actúen y ver lo que surge. Me gusta siempre filmar la primera toma, es como empezar a escribir y filmar, porque me gusta ver el mecanismo que surge en los rostros la primera vez.

Kenneth Turan: Eres famoso por no hacer muchas tomas, ¿es cierto?

Clint Eastwood: No es cierto, depende de la película. Es algo que aprendí de Don Siegel, siempre tratar de lograr lo que buscas en la primera toma. él abogaba por eso, decía que para saber lo que sucedería, simplemente había que dejarlo suceder. Muchos directores hacen tantos ensayos que cuando finalmente tienen que rodar todo el mundo está aburrido. Yo quiero conocer el mecanismo que surge en los rostros por primera vez, realmente necesitas interiorizarlo. Pienso que funciona así, pero mucha gente no opina lo mismo. Lo hice en todas mis películas, es como ver lo que surge en una improvisación. Luego puedes volver a hacer muchas tomas, de hecho lo hago cuando no funciona. Pero si sale bien en la primera toma, y la imprimes, todo el mundo se compenetra en ese estado de ambiente, dicen «OK, hacia ahí vamos». Es muy bueno para los actores, aunque a veces les shockea un poco.

Kenneth Turan: Hablemos de Million Dollar Baby (2004), que también tiene un tema duro, como Mystic River.

Clint Eastwood: El guión era maravilloso, me gustaba mucho y además tenía un papel para mí. Era una buena historia y la presencia de Hilary Swank y Morgan Freeman fue clave.

Kenneth Turan: Algo inusual que hiciste fue Letters from Iwo Jima (2006) y Flags of our Fathers (2006), la Batalla de Iwo Jima desde los dos lados. ¿Cómo llegó a ti y cómo fue esa experiencia?

Clint Eastwood: Leí varios libros sobre Iwo Jima para preparar Flags of our Fathers. Uno de ellos fue el de un general de la Marina, que narraba la fiereza con la que los japoneses lucharon para defender Iwo Jima. Empecé a leer sobre el lado japonés, sobre cómo fueron enviados ahí sabiendo que no volverían nunca. Me dije que iba a ser un proyecto difícil de vender, pero estaba fascinado con el tema. Fuimos preparando el guión, encontramos a una joven escritora [Iris Yamashita] que nunca había escrito para cine, hizo un gran trabajo.

Filmamos en Islandia, por su arena negra. Iwo Jima es un lugar sagrado, no se pude filmar ahí. Durante el rodaje filmamos escenas para ambas películas. Le decía al supervisor de guión: «filmemos esta escena de esta película, dejemos de lado esta otra escena y filmemos una escena de la otra película». Al final del rodaje de Flags of our Fathers estaba listo para abordar Letters from Iwo Jima, ya tenía un buen guión listo.

Adoré hacer Letters from Iwo Jima. Tuve actores que solo hablaban japonés, yo no hablo nada de japonés, pero me divertí mucho trabajando con ellos. Excepto un par, que eran actores experimentados, la mayor parte eran nuevos en la actuación.

Kenneth Turan: Me gustaría hablar sobre Francia, ¿tienes un proyecto sobre el ataque a un tren en Francia?

Clint Eastwood: Sí, estoy involucrado en ese proyecto [The 15:17 to Paris], me parece un proyecto interesante sobre los extraños tiempos que estamos viviendo. Me estoy divirtiendo con eso.

Kenneth Turan: ¿Por qué crees que tienes esa conexión con Francia? La gente te adora aquí casi desde tus comienzos.

Clint Eastwood: Porque están locos [risas]. Amo a Francia y los franceses, siempre es un placer estar aquí, trabajé previamente aquí y me gusta la idea de volver a trabajar nuevamente aquí.

Kenneth Turan: Has estado en Cannes con películas en competencia, pareces estar de acuerdo con eso, no es algo que te moleste.

Clint Eastwood: También fui parte del jurado, pude ver las cosas desde ese punto de vista. Pude entender que si tienes 6, 8 o 10 personas en un cuarto, con distintos puntos de vista, no hay forma de lograr algo que le agrade a todo el mundo. Fui presidente del jurado [en 2004], Catherine Deneuve formaba parte del mismo. Tuvimos que ver todas las películas, algunos votan una cosa, otros votan otra, entendí cómo funciona.

Nunca me voy a olvidar de una película italiana, bastante popular, en la que se escuchaba The Köln Concert de Keith Jarrett y había un tipo en una Vespa [se refiere a Caro Diario de Nanni Moretti]. Me dije: «este director realmente tiene temperamento», porque es una pieza de unos 12 minutos. Fue el disco menos querido de Keith Jarrett, pero sin embargo el más exitoso. Y un tipo se enamoró de ese álbum y decidió utilizarlo.

Había todo tipo de películas y teníamos que elegir algo. Unos preferían una cosa, otros preferían otras. Entendí entonces por qué no gané nada aquí. Las películas que traje a Cannes fue porque pensé que estaban bien, que tendrían alguna chance, pero simplemente me encanta estar aquí, siempre la pasé bien.

Kenneth Turan: Es una buena filosofía.

Clint Eastwood: Tienes que hacer eso, porque si te tomas muy seriamente las cosas, también empiezas a tomarte muy en serio a ti mismo y eso es la cosa más peligrosa del mundo.

Kenneth Turan: Tengo la sensación que no eres un director de mano dura, sino alguien con una aproximación más suave.

Clint Eastwood: Eso espero. Por supuesto que no soy objetivo, pero siento que ser actor es una ventaja para el director porque conoces los sentimientos de las otras personas, sus nervios y cómo abordarlos. Ayuda un poco.

Kenneth Turan: ¿Te mantienes calmo?

Clint Eastwood: Sí, en la mayoría de los rodajes hay un asistente de dirección gritando «¡Silencio!», cuando él es único que está haciendo ruido [risas]. Una vez fui a la Casa Blanca, creo que fue en la presidencia de Gerald Ford, no recuerdo bien. Ahí vi a estos tipos del Servicio Secreto gritando por sus auriculares. Me pregunté entonces por qué en los rodajes tenemos que andar gritando como si fuésemos del Servicio Secreto. Entonces les dije a mis asistentes que se pueden dar las instrucciones sin necesidad de usar un megáfono. Funcionó muy bien y trabajo así desde entonces.

Kenneth Turan: ¿Alguna vez te volviste loco en el set?

Clint Eastwood: [pausa] Una vez [risas]. Pero tienes que controlarte, porque si no lo hacés terminas atentando contra tí mismo.

Kenneth Turan: Sueles trabajar lo máximo posible con las mismas personas. ¿Es una ventaja, una buena manera de hacer las cosas?

Clint Eastwood: Sí, es la naturaleza humana, querer volver a trabajar con la gente con la que hiciste un buen trabajo previo. Te da confianza trabajar con un equipo que está realmente compenetrado, te da un buen espíritu.

Kenneth Turan: Hablando de instinto y confianza, siento que eres alguien que reaccionas ante lo que sientes, no piensas dos veces las cosas.

Clint Eastwood: A veces temo ser demasiado intenso, mi instinto es muy fuerte. Tu interior, tus instintos, a veces pueden ser mejor que tu intelecto. Si tienes buena suerte con los instintos, te apegas a ellos. La intelectualización, o la pseudointelectualización, puede llevarte a quedar encerrado en una caja, a hacer cosas aburridas que intentan ver todo desde un punto de vista objetivo.

Kenneth Turan: Para ti las películas son algo emocional.

Clint Eastwood: Exactamente. El cine es una forma de arte emocional, no una forma de arte intelectual. Tal vez lo sea en algunos casos. Pero las emociones están cuando lees la historia por primera vez, cuando desarrollas el guión, cuando transmites eso a los actores. Y las emociones surgen cuando ves la película por primera vez. Esa es la forma en que yo lo concibo.

Kenneth Turan: Estás dispuesto a pelear por cosas que deseas hacer.

Clint Eastwood: Sí.

Kenneth Turan: ¡No todo el mundo hace eso!

Clint Eastwood: Cada uno tiene su propio estilo, no hay algo que esté bien o algo que esté mal. Haces simplemente lo que a tí te funciona. Algunas críticas que recibí fueron de directores que tienen buenas carreras con estilos diferentes. En los viejos tiempos teníamos a tipos como William Wyler y gente como esa que hicieron cosas que son para la eternidad. Para mí la eternidad es querer estar nuevamente con Meryl [risas].

Kenneth Turan: ¿Extrañas actuar?

Clint Eastwood: A veces, pero no demasiado. Lo hice durante mucho tiempo y lo volveré a hacer en algún momento.

Kenneth Turan: ¿Qué es más difícil y qué es más fácil de dirigir, luego de haberlo hecho durante bastante tiempo?

Clint Eastwood: No sé si hay algo que sea más difícil, tan solo tienes que estar interesado. Si el material que tienes no es interesante, entonces será difícil. Pero si el material es interesante, nunca será difícil. Tienes que estar interesado y disfrutar de ver el trabajo de otras personas.

Supongo que como actor puedes ambicionar dinero. No extraño nada de eso. La última película que dirigí y actué fue Gran Torino (2008), la cual disfruté porque fue una manera de abordar el tema del racismo a partir de una historia interesante, además de relacionarme con personas con distintas experiencias. Fue una manera de tener un guión con un pequeño mensaje y a la vez seguir siendo el bastardo honrado.

Kenneth Turan: ¿Qué te mantiene interesado en la dirección? Obviamente sigues apasionado con la dirección, no has dicho «no estoy más interesado».

Clint Eastwood: Simplemente disfruto dirigir. Siempre digo que me gusta jugar golf, pero no quiero tener que jugar golf. Me gusta jugar de vez en cuando al golf, pero no estar obligado a ir todos los días junto a otros viejos tipos a pegarle a una bola [risas].

Kenneth Turan: Tienes hijos que actúan, ¿qué les sugieres cuando te piden consejos?

Clint Eastwood: Simplemente les digo que presten atención, que entreguen lo mejor que tengan. Cuanto más trabajen, mejor saldrán las cosas, que no dejen de hacerlo. Es como todo, te vas formando una reputación. Y si no lo disfrutas, has otra cosa.

Kenneth Turan: ¿Te escuchan?

Clint Eastwood: No [risas].

Kenneth Turan: ¿Hay proyectos que deseaste hacer, pero que no pudieron concretarse?

Clint Eastwood: No puedo pensarlo de esa manera. Siento que si algo no se dio, es porque no tenía que darse. Tan solo tienes que seguir adelante, sin rencores.

Kenneth Turan: ¿Has visto últimamente películas de otros directores que te hayan gustado?

Clint Eastwood: Es una pregunta difícil, porque he visto muy pocas películas en los últimos años. Lo que me gusta es volver a ver son las películas viejas.

Kenneth Turan: ¿Cuáles de esas películas te gusta volver a ver?

Clint Eastwood: Por ejemplo, Sunset Boulevard (1950) o Double Indemnity (1944). Me encanta Billy Wilder, hizo una gran variedad de películas, desde las humorísticas hasta las atormentadas.

Kenneth Turan: Nos has contado sobre tus comienzos, con tus padres siendo muy pobres. ¿Has tenido oportunidad de reflexionar sobre el trayecto de vida que tuviste?

Clint Eastwood: Sí...

Kenneth Turan: ¿Qué piensas cuando haces eso?

Clint Eastwood: Pienso que tal vez no debería pensar [risas]. Pienso que tal vez tan solo tenga que disfrutarlo, sentirme afortunado y jugar golf. Fui afortunado en mi vida.

Tienes que trabajar sin preocuparte si las cosas no salen, tienes que seguir intentándolo. Entonces las cosas saldrán. Yo fui afortunado, las cosas me salieron bien, soy feliz trabajando en mi profesión. Y cuando no sea feliz, no la haré más. Me siento bien al estar en esta posición.

Traducción y edición: Sebastián Santillán

El presente encuentro tuvo lugar el domingo 21 de mayo de 2017 en el Festival de Cannes.
Publicación: Septiembre 2017