CICLO DE CINE

Sala Lugones: Takashi Miike x 4

Takashi Miike
Del martes 02 de octubre de 2018 al viernes 05 de octubre de 2018
Sala Lugones - Teatro San Martin
Avda. Corrientes 1530, Ciudad de Buenos Aires.

En el marco de los 120 años de relaciones de amistad entre Argentina y Japón.

El ciclo está integrado por cuatro largometrajes del prolífico y talentoso realizador japonés, entre ellos dos de los films más destacados en su extensa filmografía –Vivo o muerto (Dead or Alive) y Ley Lines–, todos ellos en copias 35mm especialmente enviadas desde Tokio para esta muestra.

“Pocos cineastas contemporáneos resultan tan eclécticos a la hora de elegir géneros y estilos cinematográficos como materia prima: películas de yakuza, clásicas y posmodernas; comedias familiares y de las otras; jidaigeki (films de época) con y sin samuráis; aventuras diseñadas para el mercado adolescente, realidad virtual incluida; muy poco ortodoxas incursiones en el pinku (cine erótico); musicales con muertos vivos; comedias dramáticas amables que van transformándose lentamente en films de terror casi intolerables. Nada es imposible en el reino de Takashi Miike. A un ritmo frenético de producción, su nombre comenzó a circular fuera de los márgenes de Japón cuando cualquier festival de cine que no incluyera en su programación a Audition o Vivo o muerto (Dead or Alive) merecía el desprecio de los justos. Fueron esos films --como hace medio siglo lo fue Rashomon para Kurosawa--, los primeros en recibir una distribución comercial en Occidente, abriendo puertas hasta ese momento invisibles y dando el puntapié inicial de una fiebre miikemaníaca de la cual pocos aficionados al cine japonés contemporáneo han podido escapar. Es que difícilmente haya una experiencia más excitante, una vez apagadas las luces de la sala, que sumergirse en una nueva incursión fílmica de uno de los realizadores más impredecibles” (Diego Brodersen, del catálogo del 4° Bafici).

PROGRAMACIÓN

Martes 2 
A las 16.30, 19 y 21.30 hs
LEY LINES
(Nihon kuroshakai; Japón, 1999)
Dirección: Takashi Miike.
Con Kazuki Kitamura, Tomorô Taguchi, Dan Li.
Tres jóvenes japoneses de origen chino deciden abandonar su pequeño pueblo, en el que durante toda su vida han sufrido las actitudes xenófobas de sus compañeros. Al llegar a Tokio, se pondrán en contacto fortuitamente con un pequeño grupo que trafica drogas y se harán amigos de una prostituta también de origen chino. Sin embargo, pronto entrarán en conflicto con un grupo mafioso importante y muy peligroso. “Ley Lines es uno de los últimos ejemplos que abrazaron la temática de ‘no pertenecer y, sin embargo, no tener otro lugar al cual ir’ que permeó una parte del cine japonés de la década del 90. Lo cual no quiere decir que ello haya desaparecido de la pantalla por completo, aunque sí fue lentamente reemplazado por las narraciones inclusivas contemporáneas. (…) Con films como Ley Lines, Miike comenzó su etapa madura como realizador y sigue siendo una de sus obras más logradas” (Stephen Sarrazin). (105’; 35mm).

 

Miércoles 3 
A las 16.30, 19 y 21.30 hs
VIVO O MUERTO
(Dead or Alive: Hanzaisha; Japón, 1999)
Dirección: Takashi Miike.
Con Riki Takeuchi, Shô Aikawa, Renji Ishibashi.
“Primera parte de lo que luego sería una exitosa trilogía de films de yakuzas, Vivo o muerto fue uno de los primeros títulos en demostrar el talento de Miike en el circuito de los festivales internacionales. En medio de dos secuencias de alto voltaje y disparate –un furioso videoclip que descorre el telón y presenta a gran parte de sus protagonistas; un cierre que remite al cine de animación y escapa del realismo a fuerza de acumular excesos, casi como en un corto de Tex Avery--, el film narra el enfrentamiento entre un policía dispuesto a todo con tal de desbaratar una operación de narcotráfico y su archienemigo, un gánster con agenda política y sentimientos de paria incorporados a su bagaje psicológico. Heredero de cierto cine japonés de los años 60, particularmente el de Seijun Suzuki, en Vivo o muerto Miike toma las cuerdas del cine de género para tensarlas, entrecruzarlas y estirarlas hasta límites irreconocibles” (Diego Brodersen, El Amante/Cine). (105’; 35mm).

 

Jueves 4 
A las 19 y 21.30 hs únicamente 
SHANGRI-LA 
(Kin’yû hametsu NipponTôgenkyô no hito-bito; Japón, 2002) 
Dirección: Takashi Miike. 
Con Shô Aikawa, Shirô Sano, Yu Tokui Umemoto, el dueño de una pequeña imprenta en Osaka, vive en paz con su familia hasta que la tranquilidad se quiebra. Su mayor cliente, Uwazok, se declara en bancarrota, por lo que las facturas pendientes de pago quedan sin cubrir. La única persona que podrá ayudar a Umemoto es el “alcalde” de Shangri-la, una comunidad de vagabundos que vive bajo el puente del río Yodogawa. “Shangri-la es una fábula social protagonizada por un grupo de vagabundos y un pequeño trabajador que cae en desgracia económica. (…) Es una de las películas más felices de Miike, porque los héroes triunfan y los villanos pierden, un film que muestra el mundo ideal que el realizador sueña para muchos de sus protagonistas, pero que por regla general ninguno de ellos puede alcanzar. Es, también, una de las historias perfectas de este gran director” (Martín Fernández Cruz, Kitano y Miike – Violencia y tradición). (105’; 35mm.). 

 

Viernes 5 
A las 16.30, 19 y 21.30 hs 
NINJA KIDS!!! 
(Nintama Rantarô; Japón, 2011) 
Dirección: Takashi Miike. 
Con Shidô Nakamura, Naoto Takenaka, Rei Dan. 
Rantaro, un niño de ocho años, se matricula en una escuela de jóvenes ninjas. Allí se hace amigo de Shibe, el hijo de un rico comerciante, y de Kirimaru, un huérfano que perdió a sus padres durante la guerra. Juntos, Rantaro y sus compañeros, quienes son llamados los “Huevos Ninja”, se verán envueltos en varias desventuras involucrando a profesores, estudiantes de mayor edad y ninjas rivales del Castillo Dokutake. “Siempre se menciona que muchos directores mediocres utilizan a los niños como si fueran adultos en miniatura y esto es exactamente lo que no sucede en Ninja Kids!!! (…) Son niños que ven todo con felicidad y que reconocen el peligro, pero que no por eso se acobardan. La clave que hace de ésta una gran película es 

Takashi Miike