EDITORIAL

Urgencias de lo invisible

Editorial: Urgencias de lo invisible

No es ninguna novedad: el mundo vive momentos definitorios. Lejos de apaciguarse, la profunda crisis ética que abate al mundo ha dejado al desnudo los hilos que articulan los modelos políticos y económicos de la sociedad occidental contemporánea. Alrededor del mundo se suman día a día protestas que tienen como común denominador la exigencia de un cambio de raíz.

Creativamente, esta parece ser una época propicia para la ruptura de moldes. Si todas las bases constructivas de la sociedad están puestas en cuestión, ¿por qué no cuestionar también las estructuras más anquilosadas de la institución arte?

Este nuevo número de Marienbad es algo así como un balance del 2012, pero sobre todo es una interrogación colectiva y abierta sobre cuáles son las formas que, de manera más radical, interrogan al presente. En esta cartografía del hoy, nos hemos encontrado con algo que veníamos sospechando desde hace tiempo: desde España, uno de los países europeos que de forma más feroz está sufriendo el colapso del sistema económico, se están gestando muchas de las obras de resistencia más movilizadoras de los últimos tiempos.

Gestados desde los márgenes, films como los de Isaki Lacuesta, Andrés Duque, Elías León Siminiani, Jonas Trueba, Olivier Laxe, Lluis Escartín, Virginia García del Pino, Javier Rebollo, Víctor Iriarte, Fernando Franco o colectivos como Los Hijos y We are QQ (por citar sólo a algunos representantes de una lista inmensa), proponen estimulantes visiones alternativas a las propuestas de los cines oficiales. Pero esto tampoco es novedad: la llegada al largometraje de varios de estos jóvenes cineastas se da luego de una extensa indagación formal en distintos formatos, que exceden incluso al cine.

Así, la selección de Mapa de  Elías León Siminiani como mejor película del 2012, es celebrar no sólo  una obra sumamente peculiar, sino también a una concepción del cine que logró conjugar exitosamente la urgencia expresiva y una paciente búsqueda formal. A la vez se trata de abordar una tarea que nos obsesiona: la de darle visibilidad a obras que corren el riesgo de invisibilizarse. Si nos la pasamos hablando de obras maestras que han tenido una difusión casi nula en el rincón del mundo que nos tocó habitar, no es por el gesto snob de abrazar todo lo desconocido, sino por la necesidad de darle visibilidad a obras que deseamos poder compartir con amigos, tanto los actuales como los que están por venir, y darle voz a los artistas que no suelen ser escuchados. Por eso este número está lleno de voces en diálogo.

Agradecemos a todos los amigos que nos han acompañado en la gestación de este número, que posiblemente sea algo mutante: la urgencia de la salida nos ha obligado a plantearnos gustosos nuevos desafíos y juegos. Estamos gestando nuevas formas de mantener un diálogo continuo, porque el pensamiento sobre el cine también tiene que acatar la regla esencial del arte: repensarse constantemente, como si fuera siempre el primer y último día.

Publicación: Febrero 2013