Un amour de jeunesse, de Mia Hansen-Løve

Sueño de amor eterno

Un amour de jeunesse, de Mia Hansen-Løve

En su extraordinario libro L'amour fou (aquel que concluía con esa frase que era una declaración de principios románticos para un mundo que se desmoranaba: “te deseo que seas locamente amada”), André Breton esbozó un calificativo para aquellas relaciones sentimentales en que el Eros triunfa a partir de una nueva belleza, marcada exclusivamente por fines pasionales: el amour fou (o, mejor dicho, el Amor) es indudablemente convulsivo. Hoy, sin embargo, el mundo contemporáneo parece estar alejado de las entregas pasionales, el romanticismo ha perdido lugar ante pavadas como el amor líquido, y si bien aún quedan resistentes (con Philippe Garrel a la cabeza), la batalla parece estar ganada ampliamente por el cinismo.

Así el mundo (cinematográfico y no tanto), la aparición de Mia Hansen-Løve (ex crítica de Cahiers du Cinema, actriz y luego pareja de Olivier Assayas) resulta una de las más estimulantes experiencias de los últimos años. Con Un amour de jeunesse, la joven realizadora de Tout est pardonné (2007) y El padre de mis hijos (2009) cierra su trilogía sin nombre, que podríamos llamar sin esfuerzo la “trilogía de las pasiones”: el amor convulsivo (“si me dejas, me arrojaré al Sena”, le dice una adolescente Camille a amado Sullivan) y las dificultades de confrontarlo con el paso del tiempo son marcas distintivas de su poética, que evade los postmodernismos vacíos, que encuentra las melodías justas para susurrar al oído y que plantea en cada plano una concepción de mundo que conjuga la intensidad de los sentimientos más intensos con la madurez de quien ha vivido y amado (locamente).

Publicación: Julio 2012

Título original: Un amour de jeunesse
Origen: Francia
Año: 2011
Duración: 110 minutos
Dirección: Mia Hansen-Løve
Guión: Mia Hansen-Løve
Edición: Marion Monnier
Fotografía: Stéphane Fontaine
Producción: Philippe Martin, David Thion
Intérpretes: Lola Créton, Sebastian Urzendowsky y  Magne-Håvard Brekke