POST TENEBRAS LUX, de Carlos Reygadas

Una bola de cristal en manos de Satán

Post Tenebras Lux, de Carlos Reygadas

It´s a dream, only a dream.
And it´s fading out, fading away.
It´s only a dream, just a memory,
without anywhere to stay.
Neil Young

Carlos Reygadas es uno de esos ejemplos de cineasta autodidacta y comprometido, ajeno al temor del riesgo y la experimentación. Consagrado en el Festival de Cannes de 2002 con su ópera prima Japón, ha sabido cómo posicionarse a nivel mundial a partir de su filmografía, compuesta además por Batalla en el cielo (2005), Luz silenciosa (2007) y Post Tenebras Lux (2012); cuatro realizaciones que pueden considerarse obras maestras, joyas del cine que lo ubican dentro de la escuela de autor.

Post Tenebras Lux significa Light after darkness, un destello de luminosidad después de la penumbra, una bocanada de claridad luego de la total oscuridad. La película se abre con la pequeña Ruth, sola en el inmenso campo, corriendo a burros, vacas, caballos y perros, jugando libremente, desafiando al temporal y a la noche que se avecinan. Y si bien esta escena se caracteriza por su singular belleza, también lo hace por su halo de misterio, la presencia de algo siniestro que se evidencia y oculta simultáneamente, el salvajismo animal que desborda en gritos y corridas, la hostilidad del clima que amenaza con una lluvia violenta. Ruth llama a su familia: Eleazar- su hermano-, Natalia- su mamá- y Juan- su papá-; una familia tipo que decidió escapar de México DF en busca de una vida apacible en una zona rural aledaña a la gran capital.

La experimentación de Reygadas no tiene desperdicio; consciente de que el cine es un arte audiovisual, explota con su sello personal tanto la banda visual como la sonora. La propuesta perceptual interpela al espectador, quien se enfrenta a un trabajo constante hasta el último segundo del film. La fotografía, a cargo de Alexis Zabe, propone encuadres y planos secuencia impecables, armoniosos, majestuosos y contemplativos; sin embargo, incluyen también una dosis de exotismo, extrañeza, perturbación y suspenso: lo mistérico está allí presente, atravesando las tomas una y otra vez. La utilización de unos lentes especiales HD, que focalizan en el centro y desenfocan los contornos, genera una impresión reflejada, cual espejo de época con bordes convexos, generando un desdoblamiento de la imagen, una distorsión que perturba: y es que justamente, trabajar con dobles y paralelismos fue uno de los objetivos de Reygadas en este film- asunto ya visitado en realizaciones previas-. Por su parte, la banda sonora se compone de tomas de sonido directo, los ruidos del bosque, cruentos silencios, la imponente naturaleza, el interior de la casa: todo suena con su eco propio, todo cruje, todo se denuncia sonoramente; hasta que de repente, una canción interpretada por Natalia rompe las mudeses, irrumpe en el espacio, y se instala cual revelación: “It´s a dream, only a dream. And it´s fading now, fading away.” Entonces, si todo esto es sólo un sueño que se desvanece, cuál es el grado de realidad y cuál el de onirismo.

Post Tenebras Lux, de Carlos Reygadas

En este sentido, existe un trasfondo conceptual que es interesante reconocer; una concepción personal acerca de la realidad, una posible convivencia y convergencia de mundos, múltiples paralelismos de personas, situaciones y acciones potenciales: la realidad, como una cancha de rugby va formateándose gradualmente, a partir de las jugadas concretadas. Reygadas ha instalado una homologación entre la estructura constructiva de los planos, la estructura narrativa del film y la estructura de base de la realidad: un pastiche de presentes conscientes, pasados nebulosos, recuerdos empolvados en la memoria, fantasías, sueños y deseos de futuros imaginados; todos ellos desfilando desordenada y caóticamente en el interior de una bola de cristal.

Más allá de su “desequilibrio equilibrado” a nivel narratológico, Post Tenebras Lux instala una apertura y un cierre que rescatan cierta prolijidad: una suerte de ente diabólico iluminado por una demoníaca luz roja ingresa en una casa, recorre sus pasillos, un niño lo mira atónito instalarse en la habitación de sus padres; finalmente, este niño (quizás Juan- o un posible Juan- de pequeño, durante su infancia en Cuernavaca) lo observa retirándose de su hogar, testigo de su paso triunfal, escalofriante e infernal. De todos modos, no existen sentencias ni nada está dicho; más bien cada quien organiza y hace su juego.

Publicación: Mayo 2013

Título original: Post Tenebras Lux
Origen: México-Francia-Países Bajos-Alemania
Año: 2012
Dirección: Carlos Reygadas
Guión: Carlos Reygadas
Fotografía: Alexis Zabé
Edición: Natalia López
Intérpretes: Adolfo Jiménez Castro (Juan), Nathalia Acevedo (Natalia), Willebaldo Torres (El Siete)
Producción: Jaime Romandía, Michael Webery Frans van Gestel.