Perseverança, de Francesc Font

Algunas líneas sobre el cromosterio

Perseverança, de Francesc Font

A aquellos escépticos irónicos que les resultara baladí hablar sobre lo santo, lo misterioso, les pido se abstengan a las siguientes palabras. O mejor aún: los desafío a leerlas sin burlarse y a dejar de pensar, enfrentándose ante una experiencia que rechaza conceptos apriorísticos y la razón.

Se podría decir que Perseverança es un documental sobre la relación pictórica que mantienen dos artistas y hermanos gemelos, Joan y Raimon de Palau, con el paisaje –y el lago en particular– de Banyoles, el cual reflexiona sobre el tiempo, sobre el proceso creativo en consonancia con la vinculación simbiótica de los artistas, teniendo como fuerte referencia a El sol del membrillo, de Víctor Erice[1]. Francamente deseo que otros se dediquen a escribir y reflexionar sobre aquellas circunstancias. Presentado en la Sección de España Alterada del 27° Festival de Cine Internacional de Mar del Plata, el filme de no ficción celebró allí su estreno internacional. Quizá al compartir espacio con cintas titánicas, como ser Mapa –finalista de los Premios Goya 2013 como mejor película documental–, su título podía pasar desapercibido. Sin embargo, Perseverança es algo más que un documental observacional, contemplativo. En Perseverança ese más sugiere, seduce, atrapa, fascina.

Al iniciarse el documental, una frase en catalán se va configurando contra un fondo negro, que reza “Més captivador que descobrir la veritat, és la certesa del misteri[2]. Y es que de eso se trata. Joan y Raimon persiguen una idea tenaz y noble: encontrar, sentir el Misterio.

¿Por qué persisten ambos en pintar siempre el mismo paisaje? ¿Qué es lo que intentan captar en cada nuevo dibujo? Joan considera que pintar un paisaje ajeno a su tierra natal deviene en souvenir, la distancia entre ambos –artista/paisaje– hace emerger el costado superficial de la obra. ¿Qué se pierde entonces? ¿Qué es lo que no se permite que sea percibido? En cualquier época del año, a cualquier hora del día, solos o acompañándose, ambos acarician el paisaje con los cinco sentidos.

La única manera que encontré para expresarme a través del lenguaje fue acudiendo al hondo pensamiento del teólogo Rudolf Otto. Lo numinoso[3] logró manifestarse en el filme, mediante una tríada, sin complejidades jerárquicas, simplemente siendo. Un elemento primitivo, originario, combinándose con otro elemento primitivo, crea un elemento distinto, preservando su núcleo. Eso al menos parece suceder con los colores. Los cromos primarios –rojo, amarillo, azul– al combinarse, dan nacimiento a otros cromos, a saber, los secundarios –naranja, verde, violeta–. Dependiendo cuán intensa sea la mezcla, los cromos nacientes se comportan de formas dispares. De todas maneras, cualquier pigmento conserva su núcleo. De Palau[4] manifiesta en voz overLa hoja es una propiedad del árbol. El árbol, una propiedad de la tierra. La tierra, una propiedad del universo. Buscar profundidades, detrás, abajo, a través de la apariencia de las cosas. El paisaje está compuesto por elementos que se articulan entre sí.” Raimon y Joan parten del mismo referente –paisaje–, del mismo soporte –lienzo– para que, a través de sus individualidades, sean capaces de revelar algo originario, algo más que el paisaje mismo. Las secuencias en el filme se dividen a través de pigmentos, fundan una armonía lúdica, dialogan entre paréntesis sonoros, visuales, trazando una urdimbre de sentimientos inefables, informes, sublimes. ¿Cómo se concibe esta urdimbre de sentimientos que escapa del lenguaje, que huye de las categorías? El misterio fascinans del que habla Otto es aquel que permite acercarse a la urdimbre, a intentar mover la lengua para articular alguna palabra, algún sentido lingüístico. Quizá no lo haya, quizá no tenga que existir. La lengua comienza a adormecerse, empieza a sentir un hormigueo que obliga a las palabras a desaparecer, a transformarse en sensaciones.

Alivio.

Paz.

Fascinación.

Deseo.

Felicidad.

Levedad.

Estupefacción.

Silencio.

Quizá ellas sean las palabras que de a poco se marchan de nuestros pensamientos para dar lugar, finalmente, al sentimiento.

Lo santo, lo misterioso, desertando tierras foráneas de la razón y la moral, se cultivan en cercanía de lo oculto, lo extraño, lo incomprensible. Quizás a través del sentimiento que despierta la tríada, sientan el misterio fascinans. Tal vez, siendo perseverantes, puedan sentir el Misterio en otras epifanías, trascendiendo el filme.

 

Notas

[1] etcétera…

[2] Más cautivador que descubrir la verdad, es la certeza del misterio.

[3] Neologismo del numen, Rudolf Otto lo crea para dar a conocer la cualidad del misterio. El misterio está conformado por una armonía de contrastes, a saber, por el misterio tremendum (produce pavor) y el misterio fascinans (produce fascinación). Lo numinoso, esencia de lo santo, no accede a la razón ni a la moral. No es un concepto, sólo es capaz de sugerir, a raíz de su procedencia espiritual. Ver en Lo santo. Lo racional y lo irracional en la idea de Dios, Alianza Editorial, Madrid, 2007, pp. 13-20.

[4] Sin querer identificar la voz unitaria de los artistas de Palau. Sus voces se convierten en una voz acusmática.

 

Publicación: Febrero 2013

Título original: Perseverança
Origen: España
Año: 2012
Duración: 66´ Color: Color Formato: HDCam
Dirección: Francesc Font
Producción: Movie-ments
Fotografía: Francesc Font
Cámara: Miquell Casadevall, Lluís Masachs, Joe Micheli y Francesc FontÇ
Edición: David Pérez y Francesc Font
Etalonaje y composición: Lluís Baldomero
Música: Jaume García
Intérpretes: Joan de Palau y Raimon de Palau

Francesc Font