MAPA, de Elías León Simiani

Las reglas del juego

Mapa, de Elías León Simiani, por Sebastián Santillán

Pensar el momento presente demanda indagar ineludiblemente sobre un tiempo de crisis, pero también de transición. Aún no sabemos muy bien hacia donde nos dirigimos, pero hay algo que nos queda claro: los tiempos de crisis son los momentos ideales para las reinvenciones, para volver a abrir el tablero y replantearse el movimiento de las piezas.

Bitácora de viaje y lúdico diario íntimo en primerísima persona, Mapa, primer largometraje del realizador español Elías León Siminiani, tiene como disparador las crisis múltiples: despedido repentinamente del trabajo en la televisión que le brindaba sosten y seguridad, abandonado sentimentalmente por su pareja de años, decide dejarse llevar por los bríos embriagadores de una melodía noventosa de la temprana juventud para emprender un viaje elegíaco hacia lo profundo de la lejana e inexplicable India (a pesar de la recomendación “sospechosamente neohippie” de una amiga, futura objeto de deseo y desamor)

Salto al vacío sin red de contención, oda a la (re)invención sentimental, amorosa y cinematográfica, Mapa, es una película que no oculta sus pliegues, sus dudas. Porque en su cartografía en tiempo presente de una tierra en trance, el realizador-protagonista se encontrará en múltiple oportunidades con que el mundo le es inaccesible. Pero a diferencia de cierto cine directo que busca registrar el devenir del mundo (incluso el más insondable) sin interrogarse profundamente sobre la limitada mirada determinada por nuestra formación cultural, Siminiani decide replegarse cuando el vértigo de lo incomprensible lo supera, lo abruma. Pero gracias a un profundo acto de fé en el cine, Mapa surge como un exorcismo de las miradas y formas predeterminadas, como una proclama sobre la necesidad de la carnalidad subjetiva en tiempos virtuales.

Pero también Mapa es una lúdica experiencia sobre el azar, el control y lo incontrolable. No puede dejar de destacarse que Simianiani es un cineasta obsesivo del control, que ha edificado una extensa y impactantemente coherente filmografía de más de quince años en cortometraje (en la que podemos destacar la eternamente inconclusa serie Conceptos Clave Del Mundo Moderno), que hoy puede ser leída como piezas de un rompecabezas que empieza tomar forma en su primer largometraje. Porque Mapa es también un juego cuyas reglas parten de un diálogo íntimo entre el azar (lo incontrolable, la ebullición de lo imprevisto, la realidad al fin de cuentas) y el control (la construcción ficcional, la reapropiación genérica, la reinterpretación de la vida a partir de las melodías de un playlist). Mapa es un regreso a ese virginal estado humano inicial en que el juego era tomado como algo realmente serio, es un volver a empezar.

Si de regresos se trata, no está de más indagar en los origenes para repensar el presente. En uno de los más bellos artículos que ha escrito (lo cual es muchísimo, considerando la inmensa cantidad de escritos esenciales de su autoría), François Truffaut publicó hace más de medio siglo un breve texto que puede ser leído como su personal manifiesto dirigido a las generaciones futuras. “El cine del mañana lo intuyo más personal incluso que una novela autobiográfica. Como una confesión o un diario. Los jóvenes cineastas se expresarán en primera persona y relatarán lo que les ha ocurrido: podrá ser la historia de su primer amor o del más reciente, de su despertar político, la crónica de un viaje”, expresó el realizador de Jules et Jim. Que las palabras de Truffaut resuenen hoy con una actualidad que eriza la piel, tiene que ver con que el futuro ha llegado, el presente de ebullición y crisis es el momento ideal para volver al futuro.

Como toda obra de reinvención, Mapa también es una película de amor(es). Que van, vienen, se ocultan, huyen o desaparecen. Son las reglas del juego, tanto de la vida y el cine. Y sí, Truffaut también tenía razón: el cine del mañana es un acto de amor.

Publicación: Mayo 2013

Título: Mapa
Origen: España
Año: 2012
Duración: 85 minutos Color: Color Formato: HD
Dirección: Elias Leon Siminiani.
Guión: Elias Leon Siminiani.
Fotografía: Juanma Nogales (tratamiento de imagen).
Edición: Elías Leon Siminiani.
Producción: Marión Guevel, Santiago García Leániz y Simón de Santiago.
Productora: Avalon PC y Pantalla Partida.