LIKE SOMEONE IN LOVE, de Abbas Kiarostami

Un banquete oriental

Like Someone in Love, de Abbas Kiarostami

Ya desde su título, Like Someone in Love me genera varias preguntas: ¿cómo es alguien enamorado? ¿de qué es exactamente de lo que uno se enamora? ¿será de rasgos que uno ve en esa persona, o, más bien, de rasgos que uno pone en esa persona mediante idealizaciones? Al leer El Banquete de Platón asistimos a una reunión sobre el amor; de igual manera, cuando decidimos ver Like Someone in Love, estamos también asistiendo a un encuentro sobre el amor, de gente que decide enamorarse. ¿Cuándo y cómo se enamora? Tampoco lo sabemos. Fiel a su estilo, Abbas Kiarostami nos despoja de información a la que estamos habituados tener en las “películas románticas”. De modo que, si bien hay un “triangulo amoroso”, este es mucho más complejo, más difícil de destrabar, donde no podemos acceder a los deseos íntimos de los personajes enamorados.

Al comienzo el film, el plano inicial nos muestra lo que sería un pequeño bar, donde, además, se escucha una voz que se encuentra fuera de campo. Es una voz de una mujer joven que está hablando por teléfono; lo que escuchamos nos alcanza para darnos cuenta que se encuentra en una discusión con su enamorado. Pasados unos minutos, ya con la chica adentro de cuadro, descubriremos que esa joven que discutía con su novio es una prostituta. Algo que, posiblemente, difiera de la imagen que nos hicimos de esa chica cuando sólo escuchábamos su voz. ¿Por qué Kiarostami nos hace contraponer rápidamente estas dos imágenes? O, mejor dicho, ¿por qué tenemos una obsesión de ir más allá de lo que se nos muestra, para poder completar una imagen que no tenemos? Pareciera ser que, fiel a su cultura, este director iraní siempre instaura un velo, y nosotros, fieles a nuestra cultura, siempre intentamos traspasarlo y ver que hay más allá1, ver qué se nos está ocultando.

Ese velo que instaura Kiarostami nos impide invadir a los personajes, traspasarlos. Durante el film vemos su devenir, su deambular, pero nunca sus intenciones profundas, sus deseos, entendidos como los motores de sus acciones. Este velo, que podríamos decir que se encuentra presente en toda la filmografía de Kiarostami, al mismo tiempo que muestra algo, oculta una parte. Pero ese ocultamiento casi siempre es del orden de aquello que no necesitamos saber, y que en algún punto nos estorba para poder establecer una mirada más apropiada, o una reflexión más acertada. Por traer tan solo un ejemplo, en El viento nos llevará, esa decisión de no mostrar a la anciana ni al obrero cavador de pozos, nos hace ver, quizás, en el protagonista un alter-ego de Kiarostami. De similar manera, en Like Someone in Love, gracias al velo no sabemos bien qué es lo que los personajes aman del otro, probablemente ellos tampoco lo sepan, ni sabemos cuándo ni cómo se enamoraron, pero si sabemos que es lo que ignoran del otro para poder amarlo. Este ocultamiento en Kiarostami no provoca un juego con lo misterioso, sino es una postura ante todo desde el respeto, sea quien sea el personaje. No creo ver en la instauración de este velo un límite hacia mi persona o mi voluntad de saber, sino, más bien, una liberación de esa “necesidad” de saber. Así lo entiende Joan Copjec, quien dice que “obscena es la creencia de que un sujeto es reducible a lo que puede ser visto o captado en una fotografía o, en términos más generales, a lo que pueda saberse acerca de él. Demás está decir que esta convicción va de la mano con la insistencia en que tenemos un derecho fundamental a saber” (1992: 156). Quizás la diferencia pueda verse otra vez desde El Banquete de Platón, texto pilar en la filosofía de Occidente. En este libro cada personaje intenta desentrañar y darle significado al amor, donde al final es Sócrates quien se destaca; en cambio, en este film todos guardan sus posiciones, más bien, sus posiciones no importan, solo actúan de distintas maneras como personas enamoradas.

Una joven prostituta que estudia sociología, un joven mecánico violento que abandonó tempranamente la escuela y un apacible y tierno anciano, es el triangulo que da vida a la película de Kiarostami. Aunque se pueda discernir un “triangulo”, los conflictos que se generan dentro del mismo no son causados por decisiones intimas de los sujetos, sino que, al estar el velo, podemos ver que los conflictos son consecuencias externas a los personajes, ya sea por cuestiones familiares, hetáreas (la soledad en una edad avanzada) o sociales (como la violencia de género). Si en Copia Certificada vemos a dos adultos que hacen un recorrido juntos, mientras el film va dándonos progresivamente cierta información de su posible pasado, en Like Someone in Love, vemos a una joven pareja que tiene, no un pasado, sino un futuro plenamente incierto, donde estas condiciones que exceden las intimidades de los individuos, harán de dicha empresa algo imposible. El contexto de los personajes siempre estará marcándolos, como en las largas traslaciones en auto de los personajes, habitual en este director; pero esta vez el auto hará otro recorrido, donde las luces de Tokio, productos de una ciudad híper moderna (a diferencia de las ciudades iraníes), harán impacto y reflejo en el vidrio del auto, marcando su presencia constante.

Like Someone in Love podría no estar a la altura de una obra maestra como Copia Certificada y ni poseer aquella ambigüedad entre el mundo y la representación mediante la evidenciación de dispositivos cinematográficos como, por ejemplo, la trilogía de Ko-ker2. Aun así, me atrevo a decir que esta película no está nada lejos del resto de su filmografía. ¿Mis razones? el último film de Abbas Kiarostami nos propone un viaje donde la incertidumbre siempre está en juego y no es algo a descifrar, nos propone perdernos en ese recorrido y corrernos de eje, nos propone ver a ese otro como alguien inaccesible, pero alguien capaz de enamorar y enamorarse, también nos propone pensar en esos amores que a priori parecen imposibles, en definitiva, nos propone estar como alguien enamorado.

Bibliografía

COPJEC, Joan (1992) El sexo y la eutanasia de la razón. Ensayos sobre el amor y la diferencia. Paidós: Buenos Aires

Notas

1 Está claro que el uso del término “velo” aquí es metafórico y estético, pero la representación fundamentalista occidental de esta postura anti-velo, ya en términos literales, la representa actualmente Francia, quien en 2004 lanzó una prohibición de usar el velo en las escuelas, y en 2011 el gobierno de Sarkozy prohibió el uso del mismo en todo espacio público. Sí, el fundamentalismo también pertenece a Occidente.

2 La llamada trilogía de Ko-ker está compuesta por: ¿Dónde está la casa de mi amigo? (1987), Y la vida continúa… (1992) y Detrás de los olivos (1994). El nombre fue puesto desde la crítica debido a que las tres tienen geográficamente esta ciudad en común. Aunque quizás la característica más importantes que atraviesa estos films sea la de borrar la división entre ficción y documental, evidenciando, además, los dispositivos de enunciación. Tal es así que, por ejemplo, en Detrás de los olivos hay una secuencia que trascurre en el rodaje de una escena. Y esa misma escena que se grabó, forma parte también de la “ficción” en Y la vida continúa….

 

Publicación: Mayo 2013

Título en inglés: Like Someone in Love
Origen: Francia-Japón
Año: 2012
Duración: 109 minutos
Dirección: Abbas Kiarostami
Guión: Abbas Kiarostami
Edición: Bahman Kiarostami
Producción: Marin Karmitz, Kenzo Horikoshi
Sonido: Nobuyuki Kikuchi, Mohamadreza Delpak
Intérpretes: Tadeshi Okuno, Rin Takanashi, Ryo Kase

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