La Favorita, de Yorgos Lanthimos

La reina, su amante y su otra amante

La Favorita de Yorgos Lanthimos, por Karina Korn

La favorita representa un punto de inflexión en la filmografía de Yorgos Lanthimos. Se trata de una película que brilla por las actuaciones de las tres protagonistas, pero que repite una serie de lugares comunes. 

El nombre de Yorgos Lanthimos ya es una marca registrada. Su filmografía se caracteriza por crear ficciones distópicas donde cada plano es una provocación. La mayoría de sus personajes parecen vivir sin saber el significado de la empatía, son capaces de lastimar a quien sea (incluso a ellos mismos) si eso les resulta beneficioso. Desde escenas de filicidio hasta incesto, el director griego utiliza todos los recursos posibles para incomodar al espectador. A nivel estético sus películas se construyen a partir de diálogos que son expresados como declamaciones impersonales, planos amplios y escenografías que parecen concebidas por un obsesivo del orden. En pocas palabras, Lanthimos es un maestro del cinismo estilizado.

Menos cruel que Colmillo y El sacrificio del siervo sagrado, la última producción de Lanthimos es la más amable de ver. La favorita es la primera película que el director griego filma a partir de un guion que no está escrito por él mismo (Deborah Davis y Tony McNamara son los guionistas) y se nota. Las relaciones humanas y la batalla por el afecto del otro siguen siendo el tema principal, pero en este caso la brutalidad en los vínculos no se construye a partir de golpes bajos sino de gestos más sutiles. A diferencia de sus films anteriores, los personajes son seres despiadados pero vulnerables y capaces de sentir.

La acción transcurre en el palacio de Kensington a principios del siglo XVIII. Inglaterra está en guerra con Francia y el parlamento tiene opiniones divididas en cuanto a cómo proceder ante el conflicto bélico. Ana Estuardo (Olivia Colman), deprimida y manipulable, es solo reina en título. Los asuntos de Estado son manejados por Lady Sarah Churchill (Rachel Weisz), amiga y amante de la monarca. Pese a ser la favorita de la corona, la posición de Sarah es amenazada cuando una nueva doncella, Abigail (Emma Stone), empieza a ganar espacio en el corazón y la cama de la reina. El resto de la trama se trata de un juego de traiciones en la cual, como en la guerra y el amor, todo vale.

El eje central de la película es la lucha de poder de todos contra todos en la cual cada uno utiliza el arma que le resulta más conveniente. Mientras los hombres buscan victorias mediante la fuerza física, las mujeres —mucho más astutas— lo hacen en secreto. Hay quienes encuentran en La favorita una oda al empoderamiento femenino ya que son ellas quienes tienen mayor injerencia en el destino del país. Tal afirmación no puede estar más errada. En este relato las mujeres que detentan el poder o son incompetentes o solo velan por sus propios intereses. Los lazos afectivos que construyen entre ellas no tienen nada que ver con la amistad, aún los actos más afectuosos e íntimos tienen siempre de trasfondo la manipulación. De esta premisa no se salva nadie, incluso las mujeres pertenecientes al rango social más bajo son crueles con sus pares cuando tienen la oportunidad.

Al igual que muchas otras películas que retratan la vida en palacio La favorita es una crítica a la monarquía de antaño pero también a la clase gobernante actual. Mediante diversos recursos audiovisuales el director desencaja la lógica del relato de época y nos devuelve al presente. Planos filmados con lente ojo de pez, ralentis y coreografías que se asemejan más al voguing que a la danza de salón generan un efecto similar al del extrañamiento brechtiano. Estas interrupciones de la modernidad son algo que ya fue utilizado por otros directores como principio constructivo (piénsese en Caravaggio de Derek Jarman, por solo mencionar un ejemplo), pero aquí son demasiado esporádicas y caprichosas como para entender cuál es el criterio para su uso.

La excepción de lo antes dicho son las escenas en cámara lenta. El director griego las utiliza en dos momentos puntuales y en ambos casos son para resaltar lo ridículo del comportamiento de los hombres aristocráticos. Ahí reside el pathos característico de la filmografía de Lanthimos: mostrar que tan patéticas pueden llegar a ser las personas. En este relato la reina es el personaje más decadente de todos, en la mayoría de sus escenas la vemos gritando como loca o llorando a lágrima viva. La última de los Estuardo perdió 17 hijos (algunos producto de abortos espontáneos, otros muertos al poco tiempo de nacer) y la visión de cualquier infante es suficiente para desestabilizarle los nervios. A esto se le suma una enfermedad degenerativa que cuadro a cuadro le deforma el cuerpo cada vez más hasta llegar al borde de lo grotesco.

La mayor diferencia entre la reina y los personajes pertenecientes a las películas anteriores de Lanthimos es que ella genera compasión. Olivia Colman logra que un personaje que por momentos es insufrible de ver —y de escuchar— nos despierte piedad por su dolor. Más aún, las tres protagonistas logran que el espectador se internalice tanto con ellas que resulta difícil decidir por quién echar porras en esta competencia por el poder. Tal vez ese es el mayor acierto de La favorita, abandonar las declamaciones robóticas típicas de las películas del director griego para optar por un tipo de actuación más naturalista que deja ver el costado humano de los personajes.

Sin lugar a dudas la última producción de Lanthimos representa un giro en su forma de filmar. El cinismo es dejado parcialmente de lado en pos de una narración protagonizada por personajes más queribles. Las tres actrices hacen un trabajo extraordinario capturando los matices de sus personajes y ahí está el oro. El problema en La favorita es que, más allá de las actuaciones y la fastuosidad del vestuario y escenografía, no hay nada que brille. Si se mira al film de cerca se encuentran un sin fin de lugares comunes. La crítica a la monarquía, las relaciones amorosas entre mujeres en el palacio e incluso la introducción de elementos modernos en un relato de época son cosas que ya fueron trabajados por varios films a lo largo de la historia del cine. La favorita es un punto de inflexión en la filmografía de Lanthimos, pero esto no significa que aporte alguna novedad al séptimo arte. Definitivamente no se trata de una mala película, pero tampoco de una trascendente.

Publicación: Febrero 2019

Título original: The Favourite
Año: 2018
País: Reino Unido
Dirección: Yorgos Lanthimos
Guion: Deborah Davis, Tony McNamara
Fotografía: Robbie Ryan
Reparto: Olivia Colman, Emma Stone, Rachel Weisz, Nicholas Hoult, Joe Alwyn, James Smith, Mark Gatiss, Jenny Rainsford, Tim Ingall, Basil Eidenbenz, Timothy Innes, Jack Veal, James Melville, Hannah Morley, John Locke
Productora:Element Pictures / Scarlet Films / Film4 Productions / Waypoint Entertainment. Distribuida por Fox Searchlight

Duración: 121 minutos