Copia Certificada, de Abbas Kiarostami

Carta sobre Kiarostami

Copia Certificada, de Abbas Kiarostami

Querida Vero:

Embargado esta noche en la necesidad de escribirte, me dirijo a vos con cierta pena y alegría, sentimientos no necesariamente irreconciliables. Por un lado me alegra haber visto una de esas obras extraordinarias, movilizadoras, únicas, que le renuevan a uno la esperanza en el arte en momentos de crisis de fé. Pero por el otro lado me apena que la vida y los compromisos asumidos me hayan impedido verla con vos. Lamento que haya sido así, porque las funciones compartidas con vos siempre tienen ese bonus que las hace especiales (¿será el maní con chocolate del que somos fans?). Así todo, la urgencia de compartir los sentimientos con vos me hacen escribirte esta carta, sabiendo que de todas formas nos encontraremos pronto, para dejar de lado las penas y celebrar las alegrías.

La película que tanto me ha emocionado es la última de Abbas Kiarostami, Copie Conforme, y debo confesarte que me ha incomodado la tibieza con el que fue recibida por un sector importante de la crítica y el público. Pero esas tibiezas, formas sutiles de encubrir cierto rechazo a la propuesta del realizador, no han sido lo suficientemente firmes como para plantear una posición crítica que las avale. En un sentido contrario, deseo contarte algunas las razones que me hacen sentir a Copie Conforme como una obra extraordinaria.

1. Se ha dicho demasiadas veces, hasta convertirlo en un lugar común, que Copia Certificada es el regreso de Kiarostami a un cine más “narrativo”, menos críptico y “conceptual”, que el que venía realizando desde hace una década, con obras como Five, Ten o Shirin. Personalmente no puedo dejar de poner en duda esas periodizaciones de su carrera, porque siento que lo esencial de la poética de Kiarostami está en su inquietud por desbaratar el artificio del dispositivo cinematográfico, develar los mecanismos discursivos intrínsicos en el cine y proponer una mirada que se aparte de las convenciones narrativas convencionalizadas. Todas estas inquietudes atraviesan su filmografía, desde las películas más falsamente sencillas a las supuestamente inabordables. Si en ese estadio de viaje constante que constituye su filmografía podemos detectar zonas de transición y reinvención, siento que esto se debe principalmente a que el mundo y el medio cinematográfico se encuentran en una constantemente evolución (en el sentido más baziniano, que concibe al cine como un medio en constante reformulación, no de evolución darwinista, como torpemente fue interpretado por algunos de sus retractores). Después de todo, el gran referente con el que se suele asociar al cineasta iraní, es el maestro Roberto Rosselini, ejemplo paradigmático de autor que reformula sus obras de acuerdo a los nuevos tiempos y medios, pero manteniendo un compromiso inquebrantable con su concepción de mundo.

2. Y sí, no se puede vivir sin Rossellini. Viaje en Italia, aquel faro fundamental de la modernidad cinematográfica, es también el modelo latente e inocultable sobre el cual Kiarostami emprende una relectura contemporánea en Copie Conforme, tal como ya lo intentaron Nobushiro Suwa en La Pareja Perfecta y Pedro Almodóvar en Los Abrazos Rotos. Pero lo interesante, querida Vero, es la reescritura que plantea Kiarostami, está marcada por la subjetividad, y se mantiene incorruptible en el afan de no revelar argumentalmente aspectos accesorios. En Copie Conforme, Kiarostami se niega a aportar certidumbre a un mundo donde reina la incertidumbre. Un mundo en transición constante, donde es difícil determinar sobre qué puntos sostenerse, pero donde Kiarostami no duda: el eje de su poética es la ética de la representación, el respeto al mundo y sus complejidades.

3. La cita a Viaje en Italia no es el único puente que tiende Kiarostami con la tradición modernista del cine. La pareja protagonista del film es todo duda, simulacro, simulación, ¿son pareja, amantes, maridos, desconocidos? En un momento de crisis, ella pide consejo a una pareja mayor en una plaza. Los aconsejan y él le dicta: tómala de esta manera, es lo único que ella te pide. El consejo se torna metatextual al venir del personaje interpretado por Jean-Claude Carrière, paradigmático guionista de la modernidad cinematográfica (con varias de las obras maestras de Luis Buñuel en su haber). Sí, en un mundo contemporáneo que parece estar marcado por lo espontáneo y la improvisación, es el guionista quien viene a poner orden y a marcar un punto de quiebre en el relato. Detrás de la estructura de film narrativo sobre una pareja en crisis, se encuentra una gran reflexión sobre el devenir del cine, un film-ensayo que se pregunta sobre el legado de los grandes hitos del arte y del cine en particular.

4. Vero, tanto vos como yo tenemos una relación distante con la religión, pero sin embargo obras como estas operan como una revelación mística que solo podría asimilarse con la espiritualidad religiosa. Es una ventana sobre el final, abierta al mundo, luego de un momento de epifanía. Al igual que en Viaje en Italia, la contundencia de la fé es lo que abre los ojos entre la muchedumbre, cuando la espiritualidad se hace carne. Tal vez solo ese sea el camino para que el arte movilice: ser carne y espíritu.

Me encantaría hablarte del debate sobre el valor del original y de la copia, de por qué la actuación del no-actor William Shimell me parece tremenda acertada y justa, de la presencia del azar y lo incontrolable, de la figura del niño, del idioma, de lo innaprensible y de mucho más. Pero prefiero reservarlo para cuando la veamos juntos, porque esta es una película para visitar y revisitar, siempre abierta a nuevas lecturas e interpretaciones.

Querida Vero, créeme tu siempre afectísimo,

Sebastián

Publicación: Noviembre 2011

Título original: Copie conforme
Dirección y guión : Abbas Kiarostami
Protagonizada por: Juliette Binoche, William Shimell y Jean-Claude Carrière