BUENOS DIAS, RESISTENCIA, de Adrián Orr Serrano

Sobre cómo querer cada día

Buenos Días, Resistencia, de Adrián Orr Serrano

Mimi, Oro y Luna están a punto de ser despertados por David, su padre. Los tres duermen profundamente en un mismo cuarto (a excepción de Luna que, antes de que David les cantara los “buenos días”, ya se estaba vistiendo), cuyas paredes desbordan de dibujos en papel y de intervenciones directas a cargo de sus autores pueriles. Allí está Adrián (director), con una cámara paciente y atenta frente a los pequeños y aletargados movimientos de los niños. En distintas ocasiones, Mimi y Luna miran a cámara con cierta indiferencia, sin lograr ser interrumpidas de sus actividades y sus no deseos de levantarse (Mimi). Gradualmente Adrián nos introducirá en la intimidad familiar. Su presencia se irá haciendo visible a través de los gestos y miradas de los niños y los de David.

Los planos que retratan sus vidas son enteros. En ellos, se quieren. Mediante el plano entero, Adrián retrata lúcidamente sus acciones cotidianas, descifrando la relación que une a David y a sus hijos: la franqueza y la responsabilidad. Los niños son libres de crear y pintar en su lienzo infinito ––su propio hogar–– considerando al mismo tiempo que deberán vestirse ellos mismos, tender sus camas, ayudarse entre ellos. David, mientras les prepara el desayuno, fuma un porro, sin ocultarlo, porque en realidad no hay necesidad de ocultar nada cuando se es franco el uno con el otro. Los planos, nutridos de una entereza formal, de una entereza humana, se acercan a la familia, con una serena distancia los descubre en sus amaneceres, en sus esfuerzos, en resistir cada día para continuar.

Buenos Días, Resistencia

El paso del tiempo de sus actos cotidianos y rituales se dibuja sutilmente, a través de la ropa que se escabulle entre los distintos planos. Una campera de Oro nos sugiere un día, el abrigo de Luna otro y el de David el próximo. “¡Que no te lleves mi Hoy!” gritó poéticamente Macedonio Fernández en 1912. Pues el Hoy de estos seres humanos prevalece con fuerza, en tanto que Adrián lo protege durante todo el filme.

El tiempo sabiamente empleado en un filme no responde a las extensiones o prolongaciones de su propia condición (temporal). La sabiduría del tiempo radica en cómo expresar con integridad aquello que tomará forma mediante la imagen, mediante el sonido. En el momento en que el tiempo sabiamente empleado se consolida en un cortometraje, podremos celebrar una creación temporal que transciende las propias limitaciones temporales que imperan en nuestro transcurrir finito. Una forma que abraza en estado híbrido a la ficción y al documental, quizá más cerca de la vida misma de lo que uno cree.

Adrián retrata la resistencia desde un espacio micro, en la convivencia de un núcleo familiar. Pero al mismo tiempo, y parafraseando a J.L. Guerín, recoge los signos de su época. La resistencia comienza desde el propio individuo, manteniéndose a través de la unión. Eduardo Carrera ––fotógrafo argentino que admiro hondamente–– retrató, mediante elementos habituales, una resistencia que debería fortalecerse a medida que la crisis socioeconómica del 2001 en Argentina se transformara en un personaje diabólico para todos. La fotografía forma parte de las postales denominadas Verano porteño 01-021. Un niño, cuyo rostro aparenta esbozar una sonrisa, se encuentra de vacaciones, rodeado de elementos que devendrán hábito para muchos. Desde el retrato íntimo de un niño, se refleja la resistencia que se abalanzó implacablemente durante largos años. El contexto en el que el filme de Adrián fue rodado se nutría de una resistencia que cumplió dos años de vida recientemente.

¿Cómo resiste David a cuidar cada mañana con el mismo cariño a sus tres hijos? ¿Cómo resisten a una convivencia en la que el amor infantil está en cada pared, en los recitales matutinos, en el intento de Oro de colocarse la zapatilla en el mismo pie?

Para resistir, hay que saber querer. Para resistir, hay que saber amar.

Buenos Días, Resistencia

1) La fotografía a la que hago referencia es la siguiente: http://www.eduardocarrera.com.ar/es/trabajos/verano_porteno/2.html

 

 

Publicación: Mayo 2013

Título original: Buenos días, Resistencia
Origen: España
Año: 2013
Duración: 22´ Color: Color Formato: DM
Dirección: Adrián Orr Serrano
Guión: Adrián Orr Serrano
Fotografía: Adrián Orr Serrano
Edición: Ana Pfaff
Sonido: Eduardo G. Castro
Producción: Hugo Herrera, Fernando Franco
Compañía Productora: New Folder Studio, Ferdyduke
Intérpretes: Luna Ransanz, Mia Ransanz, Oro Ransanz, David Ransanz