Conferencia de prensa de «Yara» de Abbas Fahdel en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata

Abbas Fahdel: “Un mundo sin belleza no tiene sentido”

Abbas Fahdel: «Un mundo sin belleza no tiene sentido»

En el 2016 Abbas Fahdel presentó en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata la película Homeland (Irak Year Zero), documental de cinco horas de duración que retrata con crudeza la vida cotidiana en Irak antes y después de la caída del régimen de Saddam Hussein. Dos años después, Fahdel volvió a tierras argentinas para dialogar sobre Yara, su última producción. La diferencia entre ambas películas es abismal, mientras que una se centra en las consecuencias de la guerra la otra lo hace en la ternura de un primer amor. Rodado en un valle paradisíaco y casi inhabitado del Líbano, Yara es una microhistoria que encuentra belleza en los pequeños gestos del día a día.

A continuación les dejamos la presentación previa a la proyección y la transcripción de la conferencia de prensa que el director irakí y la productora Nour Ballouk brindaron en la 33° edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata moderada por la directora artística del festival Cecilia Barrionuevo.

PRESENTACIÓN

 

CONFERENCIA DE PRENSA

Cecilia Barrionuevo: Pensando la relación de los dos personajes principales de la película, una relación muy amorosa, veo un poco del cine de Eric Rohmer, pero instalado en otro lugar, en una geografía muy particular. Quería preguntarte si vino primero la historia y luego la locación y cómo esa geografía influyó en el desarrollo de la historia.

Abbas Fahdel: Cuando empecé a pensar este proyecto lo imaginé en Francia, donde vivo. Tenía como referencia dos películas de Robert Bresson, Mouchette y Al azar Baltasar, quería una historia de mujeres en un entorno campestre. La idea original era rodar la película en blanco y negro, pero no encontré en toda Francia un lugar que realmente me gustara para llevar esto a cabo. Entonces empecé a pensar en el Líbano, mi mujer me sugirió una granja muy específica en el norte de ese país, fuimos y vivimos allí un tiempo. De hecho, la dueña de esa granja es quien interpreta el rol de la abuela en la película. Me gustaría pedirles un aplauso para Nour Ballouk, porque es mucho más que la productora ejecutiva, ella ayudó con la cámara, encontró la locación y a los actores.

Pienso que si hubiésemos rodado en Francia, teniendo a Al azar Baltasar como referencia, el resultado hubiese sido otro. Tener una locación tan paradisíaca como la del Líbano hizo que desistiera de la idea original de filmar en blanco y negro. A su vez el sonido ambiente es sumamente importante y aquí se pudo apreciar. Quiero agradecer a los técnicos [del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata] porque es la primera vez que escucho los sonidos de mi película tan bien. Ya había proyectado la película en Locarno, pero no se escuchó tan bien como aquí en Mar del Plata.

Cecilia Barrionuevo: Quería preguntarte, Nour, si habías trabajado antes en producción de cine.

Nour Ballouk: Esta es mi primera experiencia como productora de cine. Yo soy artista plástica, pero cuando uno hace arte y tiene un sentido artístico lo puede aplicar en diferentes disciplinas. Soy amiga de Abbas y me encanta trabajar con él, compartimos ideas y formas de ver el desarrollo artístico. Como él contó, un año antes habíamos visitado este valle y cuando se empezó a formar el proyecto decidimos que esa iba a ser la locación. Fue perfecto, porque fue como si todo encajara en ese lugar. Los actores, la locación, había un mismo espíritu.

[Se abren las preguntas al público]

Público: Quería felicitarlos y comentarles que en Argentina hay una gran comunidad libanesa, siento que la película va a ser muy bien recibida. Luego deseaba preguntarles sobre algo que me intriga, si el lugar donde transcurre la película está muy lejos de las zonas urbanas, y dado que el personaje de la abuela es tan devota, si tienen alguna iglesia cerca.

Abbas Fahdel: El valle donde transcurre la película se llama Qadisha, es un lugar considerado sagrado. En la época del Imperio Otomano muchos cristianos se refugiaban en esa zona, por eso vemos tantas iglesias abandonadas que permanecieron así por siglos. Todos los que vivían ahí por algún motivo emigraron a Australia. La abuela es una de las últimas personas que habitan este lugar, obviamente no quería saber nada de aparecer en la película. Pero luego de alquiler una parte de la casa, vivimos con ella un tiempo, le fuimos explicando el proyecto y Nour finalmente la pudo convencer. Creo que no hay actriz en el mundo que hubiese podido encarnar ese rol mejor que ella.

Considero que esta es una película casi etnográfica, en la línea del cine del maestro Jean Rouch. Las casa abandonadas que aparecen en la película son reales, las fotos que allí están colgadas son reales. El proveedor que les trae la comida en la mula y el guía de montaña ejercen esa profesión por fuera de la película. Todo esto responde a una intención de evitar la ficción, la realidad muchas veces es mejor que cualquier cosa que podamos imaginar. Retratarla de esa forma es una manera de acercarnos a esa realidad.

No teníamos realmente guion, nos levantabamos a la mañana y en ese momento decidiamos lo que íbamos a hacer en el día. El diálogo era muchas veces espontáneo, una imagen de la situación. Cuando se trata a de actores no profesionales, muchas veces es difícil decirles qué tienen que decir y cómo tienen que decirlo. Por eso decidí hacerlo de esa manera espontánea, que tiene que ver más con los sentimientos. Por ejemplo, cuando la abuela dice que luego de la muerte de su padre no pudo entrar a la casa por meses, fue ella la que lo dijo.

Yara de Abbas Fahdel

Público: Quería preguntarles cómo fue el casting para elegir a la actriz principal.

Abbas Fahdel: La protagonista, Michelle Wehbe, es de un pueblo cercano a donde filmamos. Hicimos un casting, yo estaba en Francia y ella estaba en el Líbano, recibimos fotos y videos. Michelle nos gustó mucho porque se veía natural frente a la cámara. Ella es estudiante de cine, hizo un corto como directora [Melki] que es muy bueno y fue exhibido en un festival de Estados Unidos.

Público: ¿Cómo fue el trámite para poder filmar en el Líbano?

Abbas Fahdel: No pedí permiso para filmar en el Líbano y eso hoy es un gran problema, porque no puedo exhibir la película allí. No sabía que para filmar en un valle abandonado necesitaba autorización de la municipalidad. La verdad es que no lo pensé, empecé a filmar directamente. Cuando quise exhibir el film me pidieron que muestre la autorización y como no la tenía no lo puede hacer. El proceso de autorización implica enviar el guión y luego ellos lo tienen que aprobar, formato que de entrada era incompatible con mi película.

Público: Quería felicitarte por la película, que además de ser de un gran humanismo, me parece que pocas veces quedó tan evidencia que es una película de un hombre enamorado...

Abbas Fahdel: En realidad había dos hombres enamorados, ¡uno delante de la cámara, y otro detrás! [Risas]

Público: Respecto al humanismo de Yara, ¿esa fe en el ser humano es de alguna manera una reacción ante el oscuro panorama sociopolítico que planteaba Homeland?

Abbas Fahdel: Homeland es una película muy dolorosa para mí, forma parte de una experiencia traumática. Cuando uno tiene una experiencia de ese tipo se pregunta qué hacer con eso, te quedás todo el día en la cama, suicidas o seguís adelante. Una vez leí “La belleza salvará al mundo”1, quizás es un tanto idealista, pero un mundo sin belleza no tiene sentido. En este caso, tanto la belleza como el amor encarnados en estos personajes son una forma de responder a mi otro film.

[Aplausos del público]

Si recordamos lo filmado en Homeland, me recuerda algo que leí alguna vez: “mirar es preservar”2. En la película se mostra que a causa de la guerra se perdieron todos los archivos de cine y de televisión del país. Cincuenta años de historia audiovisual destruída. Irak se transformó en una nación sin memoria reciente por culpa de eso, algo realmente muy triste. Yo quise guardar rastros. Sé que no somos eternos, pero el arte es una forma de guardar rastros. Lo hace un poeta con sus poemas, yo lo hago a través de imágenes.

Hace poco estuve en el Festival de cine de Cartago, y un director libanés me contó que no conocía el lugar donde transcurre Yara. Lo que sucede es que la mayoría de los directores de cine de el Líbano filman en Beirut, sobre la guerra civil, son películas muy urbanas. Este director libanés ni siquiera sabía que vivía gente en ese lugar. Eso de por sí me despertó interés. Yo como extranjero, que me tomé el trabajo de instalarme y vivir en un lugar abandonado del Líbano, lo hice de alguna manera como un homenaje a los libaneses. Porque cuando esa mujer mayor muera, no va a quedar nadie en ese pueblo, pero mi película va a estar. Cuando no haya nadie en ese lugar olvidado por lo menos quedará mi película.

[Aplausos del público]

Abbas Fahdel: ¡Son un público realmente extraordinario, tengo que decirlo! Estar aquí con este público tan atento es para mí un verdadero premio, les agradezco mucho.

[Más aplausos del público]

Notas:

1 La cita es de El idiota, libro escrito por Fiodor Dostoyevski

2 En la conferencia de prensa Fahdel dice en francés “Regarder c’est garder”, si bien el verbo “garder” puede traducirse como “guardar” o “mantener”, nos pareció que la acepción más adecuada en este caso es “preservar”.

Conferencia de prensa realizada el 13 de noviembre de 2018 en Mar del Plata, Argentina.

Registro y edición: Karina Korn.
Foto y video: Sebastián Santillán.

Publicación: Febrero 2019