Sobre la poética de Aki Kaurismäki

Sobre la poética de Aki Kaurismäki

Lo contaba Aki Kaurismäki en la presentación de Nubes pasajeras (1996) hace años: “Cuando comencé el guión —de “Nubes pasajeras”— coloqué a un lado de mi horizonte la historia de una salvación sentimental tipo Capra en ¡Qué bello es vivir! y de otro, la película de De Sica Ladrón de bicicletas -

Además, y por citar un ejemplo de esa misma cinta, Nubes pasajeras gozaba de un momento de comicidad en fuera de campo, digno de un Lubitsch socarrón: la bofetada en off que la jefa Ilona propina al camarero alcohólico que, armado con un cuchillo, amenaza a sus compañeros del restaurante donde trabaja.

Lejos de convertirse en referencias marginales pomposas intelectualoides, en Le Havre de Kaurismäki se zarandea, de forma ingenua y entrañable, saliendo a flote una vez más, el cine pretérito en hechuras y fondos narrativos, mimetizándose y sin perder marchamo, atravesando los habituales contornos cromáticos del cine del director.

Aquí:

1.      La ternura que desprende hoy cualquier imagen con Charles Chaplin de protagonista: el niño inmigrante, parco en palabras al más puro estilo Aki, encontrado en el contenedor del puerto vs. El chico de Chaplin (1921).

2.      El inicio de thriller abstracto de siluetas amenazantes melvillianas, cuya sombra (la de Jean Pierre Melville) se prolongará en el deambular del hierático agente de policía, finalmente redimido al evitar la detención del niño inmigrante Idrissa, interpretado por Jean Pierre Darrousin.

 

 

3.      La atracción por el rigor detallista de las imágenes–esquema de Robert Bresson, en la que los modelos de representación a veces parecen demandar en los planos cortos los cuerpos contrarios y buscar el equilibrio.

“Según mi madre yo no hablé durante los primeros cinco años de mi vida. Hablaba mi propio lenguaje que nadie entendía”. Kaurismäki en Cine de nuestro tiempo _Guy Girard_ 2000

4.      La “piña” solidaria que organizan los desposeídos de esta “comedia triste” en su afán por ayudar a Idrissa a llegar a Londres donde reside su familia, con los momentos de taberna renoirianos que también remiten de alguna forma en su parte final al Freaks, de Tod Browning.

 

 

“Renoir intentó impedir la guerra con La gran ilusión, pero admitió que el cine no tenía poder para impedir la guerra”. Kaurismäki en Cine de nuestro tiempo _Guy Girard_ 2000

5.      La herencia del neorrealismo que ha anidado desde siempre en la filmografía de Kaurismäki, en Le Havre con cita explícita a El limpiabotas y a Umberto D, de De Sica, encarnada en el personaje que interpreta André Wilms.

 

6.      Aunque la mirada de Aki siempre desprenda más optimismo (utópico, tal vez, pero optimismo al fin y al cabo), las imágenes televisivas del noticiario en el bar y los planos del puerto, localización de entrada y salida en condiciones infrahumanas de inmigrantes criminalizados por el estado, se hermanan con las grisáceas del documental de Sylvain George en el embarcadero de Calais durante las Figuras de guerra (2007- 2010)

 

 

“El cine es una forma de arte en el que rechazo compromisos”. Kaurismäki en Cine de nuestro tiempo _Guy Girard_ 2000

7.      ¿Hay un milagro en Le Havre? Al igual que en Ordet, nunca lo sabremos. El cine de Kaurismäki suele colindar con la fábula furtiva. “Estoy curada”, dice el personaje que interpreta Kati Outinen al final de Le Havre. No hay nada más que explicar. La enfermedad y posibilidad de deceso como nube pasajera.

“Un niño observa el mundo a partir del lugar donde ha nacido. El primer árbol que vi fue un abedul, no un pino ni un abeto. Por eso siempre estoy de viaje hacia mi tumba”. Kaurismäki en Cine de nuestro tiempo _Guy Girard_ 2000

Fotogramas utilizados:

1. “El chico” Charles Chaplin. 1921
2. “El silencio de un hombre” Jean Pierre Melville. 1967
3. “Pickpocket” Robert Bresson. 1959
4. “La gran ilusión” Jean Renoir. 1937
5.” Umberto D” Vittorio de Sica. 1952
6. “Figuras de guerra” Sylvain George (2007- 2010)
7. “Ordet” CT Dreyer. 1955

Publicación: Febrero 2013
Aki Kaurismäki